Campaña sucia: La desesperación es mala consejera



El domingo 27 de enero, la dirección política de la precandidatura Presidencial del doctor Leonel Fernández alertó a la población dominicana, en atención apruebas y evidencias en su poder, frente al eventual lanzamiento de una campaña sucia en contra del expresidente. En la misma, señalaron a “personas enquistadas en el Gobierno” como responsables de la misma, en colaboración con un desacreditado personaje del bajo mundo político –ahora se descubre que no sólo político- por sus nexos con narcos colombianos y mexicanos, JJ Rendón.

De forma casi automática, se activaron los comentaristas comprometidos con la reelección, así como las cabezas de precandidaturas presidenciales del PLD de un solo dígito, con declaraciones destempladas, oportunistas y desconsideradas, distorsionando lo señalado y descalificando olímpicamente la denuncia.

En efecto, valiéndose de premisas falsas, manipuladas y distorsionadas se levantaron como adalides del Gobierno, como si en algún momento se hubiera acusado al Gobierno o al presidente Danilo Medina.

La denuncia, admonición o advertencia si se quiere, lo que buscaba en realidad era evitar que sucediera lo que aconteció al día siguiente, con la segunda aparición del condenado y extraditado excapitán del gobierno del expresidente Hipólioto Mejía, Quirino Paulino, quien, con su salida al ruedo, arrastró al exmandatario, que se vio conminado a reconocer públicamente sus encuentros y contactos con su exjefe de campaña para el sur en las elecciones de 2004. Y, de manera irrefutable, quedó evidenciada la denuncia de marras, tal y como fue señalado al siguiente día por toda la prensa nacional.

En tal sentido, el objetivo de la responsable denuncia era mantener empedrados los caminos del diálogo y el contacto constructivos entre las mentes más lúcidas y comprometidas con la unidad del PLD, y no dar cabida ni relevancia a rémoras políticas ni a segundones operativos que, tras bambalinas y en la oscuridad, acostumbran a pescar en río revuelto, fomentando chismes y alentando provocaciones que les dan vigencia y espacio para urdimbres nocturnales.
Esa y no otra debe ser la lectura desde la colina de la Moisés García. Todo lo otro es cháchara política de poca monta.

Sin embargo, desde otro punto de vista, la denuncia tiene otras aristas a considerar. Una de ellas, desde mi particular punto de vista, tiene que ver con la posibilidad -para darle el beneficio de la duda- de que personas ligadas a la administración del presidente Medina –esos incontrolables que se reciclan de administración en administración- hayan llegado a acuerdos con una persona internacionalmente señalada por sus actividades no santas, como JJ Rendon, para afectar la imagen del presidente del partido de gobierno.

En este sentido, la administración del presidente Medina, un discípulo aventajado del profesor Juan Bosch, no merece cargar con semejante baldón histórico. Por consiguiente, la respuesta “tuiteada” por el personero con vínculos con el narcotráfico internacional señalado por el propio Chapo Guzmán en el Tribunal del Circuito Sur de Manhattan, no tiene ningún valor.

En tal sentido, considero que se requiere una posición oficial que reivindique la catadura moral y los principios éticos de esta gestión de gobierno condenando y desligándose de tales aprestos en caso de que existieran. Y mucho mejor, para que no se concreticen si están siendo incubados por mentes perversas que nadan y se zambullen en los albañales.
Ahora bien. ¿Porque recurrir a la descalificación y al uso de tan malas artes, al extremo de valerse de un convicto y condenado por narcotráfico, extraditado por el expresidente al que difama e imputa, mientras hace halagos, alabanzas y compromisos políticos con el expresidente que lo reintegró, protegió ante la denuncia del exjefe de las FFAA, general Soto Jiménez, y designó su jefe de campaña para el sur del país en el 2004? Pues porque estos personeros y los árboles que les cobijan, acostumbrados a las trapisondas y bajezas, frente a su desesperación e histeria ante el paso inexorable del tiempo y el vencimiento de los plazos, no paran mientes a consideraciones éticas ni morales, las cuales enterraron ya hace mucho, pasaron por alto el conocido refrán que señala que las segundas partes nunca fueron buenas.
El efecto bumerang de la salida al ruedo del oscuro personaje puso en evidencia los autores intelectuales -quienes lo trajeron VIP por el aeropuerto de Las Américas para lucrarse políticamente en el 2015- y sus alianzas políticas por debajo de la cuerda, con Hipólito Mejía, quien raudo y veloz salió a avalar a su subalterno y colaborador de Elías Piña. Por consiguiente, quien ha salido embarrado hasta los jarretes ha sido Hipólito Mejía, que ha recibido el escarnio de toda la población, ante sus asombrosas y vergonzantes admisiones de reuniones con el señalado personaje. Y es que no había que hurgar mucho, pues como dicen los investigadores: Cherchez la famme.

Por suerte para el Partido de la Liberación Dominicana, su principal activo político ha salido incólume ante estas nuevas tramas urdidas en su contra. El presidente Fernández, totalmente indemne y fortalecido, continúa con más convencimiento su lucha en defensa del respeto a la Constitución y la institucionalidad democrática. Los Brutus envilecidos le han victimizado de nuevo. Solo que en esta ocasión, la población está clara e identifica de dónde vienen los tiros.

Sabe que ya no es de Los Molinos, pues conoce al cojo sentado y al ciego durmiendo. Juntos sí, pero no reburujados. Pues mientras unos caminan de frente al sol, con valores, principios e integridad, hay quienes lo hacen en la penumbra. Pero como dicen los gringos: “crime doesn’t pay”; fueron por lana y salieron trasquilados.Y es que la desesperación siempre ha sido mala consejera.