Cáncer de páncreas



El páncreas es una glándula larga y aplanada localizada en el abdomen detrás del estómago y por delante de la columna; su función es liberar enzimas que ayudan a la digestión y hormonas que ayudan a controlar el azúcar en la sangre.

El cáncer de páncreas se origina en los tejidos del mismo, es la segunda neoplasia gastrointestinal más frecuente y la cuarta causa de muerte por cáncer tanto en hombres como en mujeres. Su frecuencia aumenta a partir de los 45 años.

Factores de riesgo. (Incluyen genéticos y ambientales)
Inflamación crónica del páncreas. (pancreatitis)
Antecedentes familiares de cáncer de páncreas.
Diabetes.

Hábito de fumar.
Obesidad.

Edad avanzada.
Síntomas y signos
La mayoría de los pacientes desarrolla síntomas tardíamente en el curso de la enfermedad lo que conlleva a retraso en el diagnóstico y menos del 20% de los pacientes se presenta con enfermedad resecable (operable). Estos incluyen:

Dolor en la parte superior del abdomen que se extiende a la espalda.
Pérdida de peso y falta de apetito.
Aparición de diabetes.

Fatiga, náuseas y vómitos.
Ictericia (coloración amarillenta de la piel).
Orina oscura, heces fecales pálidas, comezón en la piel.

Diagnóstico

Aunque la sonografía abdominal suele ser el primer estudio que se realiza a muchos pacientes, la tomografía abdominal contrastada nos da un diagnóstico correcto en un 95% de los casos.

Colangiopancreatografía retrógrada (CPRE) es un pilar para el diagnóstico diferencial, en algunos casos da la oportunidad para biopsear y para la colocación de Stent biliar que alivia la ictericia y proporciona una paleacion excelente.

Ultrasonido endoscópico, es el estudio más preciso para el diagnóstico de cáncer de páncreas, tiene mayor sensibilidad y especificidad al evaluar tumores pequeños y estadificar la invasión local. También permite el diagnostico de tejido mediante aspiración con aguja fina (PAAF).

Pruebas de laboratorio que incluyen marcadores tumorales.

Prevención

Exámenes médicos preventivos, sobretodo la población con antecedente familiares.
Dejar de fumar.

Mantener un peso saludable.

Dieta balanceada, se le atribuye un efecto protector a las verduras, frutas frescas y cereales integrales.
No consumir azúcares

EL DATO

Dra. Yirania Rodríguez
Gastroenteróloga
Centro de Gastroenterología del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavarez
(INCART)
Telf. 809–289–2700
Ext. 2045