Cartas de los lectores



El gas de Villa Tapia

Señor director:
El Ministerio de Energía y Minas está en la obligación de ser, por los temas que maneja y las responsabilidades que le asigna la ley, una institución con alto nivel técnico en sus procedimientos como elemento esencial de su credibilidad y de legitimación de su autoridad.

La decisión de procurar estudios más profundos -como los de isótopos- de la emanación de gas en Villa Tapia para despejar todas las interrogantes del caso, completando de esa manera los análisis realizados por la REFIDOMSA, es parte de esa responsabilidad institucional que para nosotros es irrenunciable.

La duda y la confirmación son ejes de los procesos científicos y objetivos y, bajo ningún concepto se deben interpretar como caprichos o intenciones de degradar a terceros. Entiendo de este comportamiento es también parte del buen periodismo que huye de los planteamientos peregrinos para establecerse en lo concreto y lo objetivo.

En función de la transparencia que es parte del ADN de nuestra gestión en el MEM, complacemos la petición de la columna Cójanlo, de El Nacional, informándole que el costo del análisis de la muestra de gas enviada a Estados Unidos fue de US$2,302 (Dos mil trescientos dos dólares estadounidenses).

Actualmente el Ministerio de Energía está concentrado en auspiciar el desarrollo en el país de una industria de hidrocarburos a partir del potencial existente y de la valiosa información que el MEM ha logrado reunir a un costo económico bajo para el Estado.

Seguiremos dando los pasos necesarios para conseguir ese objetivo, siempre dispuestos a ser interpelados por los medios de comunicación o cualquier ente interesado sin temor alguno porque, como le señalé anteriormente, nos define la transparencia como norma.

Antonio Isa Conde
Ministro

Marrakech en RD

Señor director:

Organizaciones que laboran con la discapacidad visual en República Dominicana trabajan para que la implementación del Tratado de Marrakech aquí sea una realidad.

Ese convenio persigue que más de 500 mil dominicanos ciegos o con discapacidad visual tengan acceso a los libros impresos y digitales.

Entre esas organizaciones figuran la Unidad de Servicios para Personas con Discapacidad (USEPEDI), la Organización Dominicana de Ciegos, Patronato Dominicano de Ciegos, la Asociación de Ciegos del Cibao de República Dominicana, la Federación Nacional de Ciegos.

Atentamente,

Heriberta Peralta,  discapacitada visual