ROMA.- Con la asistencia de varios embajadores, la embajada dominicana ante la Santa Sede celebró ayer el Día de Nuestra Señora de la Altagracia, una misa en solidaridad con el pueblo de Haití y su gobierno, afectado por el terremoto de 7,3 grados el día 12 de este mes.
La misa la ofició monseñor Luigui Veturi, párroco de la Basílica de San Juan de los Florentinos, junto a un sacerdote dominicano y cuatro acólitos de varias nacionalidades, incluyendo italianos.
El acto religioso lo encabezó el embajador dominicana en Italia Sede, Vinicio Tobal.
Entre los embajadores que asistieron están Alejandro Emilio Valladares Lanza, de Honduras; Carl Henri Guiteau, Haití; Anne Leahy, de Canadá, y Tin Fischer, de Australia.
También János Balassa, de Hungría; Iván Guillermo Rincón Urdaneta, de Venezuela; Jean Claude Michel, de Mónaco; Francisco Vásquez y Vásquez, de España; monseñor Fortunatus, jefe de protocolo de la Santa Sede; Wang Larry Yu-Yan, embajadro de Taiwán, y Delia Cárdenas Christie, de Panamá, entre otros.
El embajador Tobal, expresó solidaridad y confraternidad para Haití, palabras que agradeció el diplomático haitiano y a todos los asistentes a la misa.
Monseñor Veturi colmó de bendiciones y exaltaciones hacia los dominicanos, recordando el origen de la Virgen de la Altagracia y la devoción de los dominicanos.
El personal de la embajada dominicana leyó los paisajes bíblicos, cuya primera lectura estuvo a cargo de María Cristina Laureno, el Salmo por Rawel Taveras Arbaje; la segunda lectura por Margarita Cedeño; las peticiones por Rita de Moya de Grimaldi y el ofertorio Venera Sanfilippo.

