En Pedro Corto, distrito municipal, 21 kilómetros al oeste de San Juan de la Maguana, existe desde 2008 la Fundación Timoteo Ogando, dedicada a recordar, honrar y celebrar a quien fuera héroe de la historia desde las primeras acciones de la lucha armada contra Haití para preservar la soberanía, y quien siguiera combatiendo contra España en la guerra de la Restauración y nunca colgó la espada, hasta finalizar la cruenta guerra de los seis años para impedir los intentos de Estados Unidos de anexarse una franja del territorio dominicano.
El creador, y presidente, de esta fundación es el profesor Melanio Ramírez, quien en los años ochenta obtuvo notoriedad por formar parte de la dirección de un movimiento campesino junto a líderes históricos como su hermano Ángel, Zoilo Ramos, Pedro de León y Mario Ogando.
“Me entero de la poderosa historia del general Timoteo Ogando a través de un libro que publicó el profesor Carlos Agramonte, nativo de esta comunidad; quedé impresionado por el portento de ese personaje que en Pedro Corto nadie sabía quién era, más que por vaga referencia”.
Por eso invitamos al profesor, además destacado historiador y novelista, para que nos diera una conferencia en la comunidad. Así supimos que el tercero de los catorce hijos de Juan Ogando y May Talina fue uno de los próceres que lucharon desde 1844 en todas las guerras libertarias; el hombre a quien Gregorio Luperón designó en 1869 “ jefe principal de operaciones de toda la línea del Sur”.
“¿Cómo era posible que teniéndolo tan cerca, Timoteo estuviera tan lejos de nosotros?”.
Corría el año 2008, convocamos a una primera reunión en la Casa de la Cultura de San Juan y nació, el 11 de enero, la fundación Timoteo Ogando. Al enterarse el alto mando de las Fuerzas Armadas de esta iniciativa, se acercaron y nos ofrecieron colaboración, por tratarse de un héroe nacional con rango de general, y muy respetado.
Así, cada año, tenemos la colaboración de las FF.AA. y el primer acto lo celebramos con disparos de 21 cañonazos, máximos honores militares y con asistencia del viceministro de esa rama y otros jerarcas, incluyendo al historiador de las FF.AA. Fue un día tan maravilloso que ha quedado guardado en la conciencia de esas juventudes que allí estuvieron; un orgullo para la comunidad.
Ya Pedro Corto no vive de espaldas a la realidad de su historia y los niños se sienten orgullosos de que en esta tierra naciera quien, cuando el presidente Buenaventura Báez urdió, junto a los Estados Unidos, el plan para convertir a la dominicana en colonia del imperio, encabezó, en 1868, el primer levantamiento guerrillero en los campos del Sur, habiendo peleado con un pequeño ejército en Rancho Mateo y en Boca Cachón, donde, a pesar de las derrotas militares, siguieron combatiendo.
Este general de Pedro Corto nació en 1818. No existen pruebas del día de su nacimiento y la fundación escogió (basándose en evidencias sin comprobar) el 31 de julio para celebrar el natalicio.
Los sanjuaneros lo recuerdan con agradecimiento por su papel en las batallas de Santomé y de La Estrelleta; por haber acudido, en medio del fuego de los cañones, al lugar donde Sánchez se hallaba herido, para montarlo en las ancas de su caballo; y por haber sido “brazo y espada” del general José María Cabral.
En 1844, a los 26 años, ya estaba en el campo de batalla contra las tropas haitianas de Charles Hérard. Murió a los 90 años en Santiago de los Caballeros donde probablemente estuvo radicado.
Melanio Ramírez nos avisa que nuevamente este año la Fundación Timoteo Ogando convoca, para conmemorar el 31 de julio, el cumpleaños 208 de este prócer inmarcesible de la patria. Ese día todos iremos a Pedro Corto y escucharemos a los niños recitar décimas, acrósticos, poemas y canciones alusivos a sus proezas.
El autor es poeta.

