Por décadas el esparcimiento de residuos plásticos entre ellos vasos, platos y botellas por diferentes sectores de San Pedro de Macorís, ha sido una pesadilla y dolor de cabeza para la municipalidad y sus autoridades. Lo mismo ocurre en otras ciudades, incluida la capital dominicana.
Ello, se convierte en el principal factor que contamina e inunda prácticamente toda la ciudad tan pronto cae una ligera llovizna, porque esos materiales residuales, en una gran proporción van a parar al interior de los hogares, al río Higuamo y áreas costeras.
Es un drama y una imagen deprimente que perjudica la salubridad de quienes vivimos en la otrora “tacita de oro”, cuyos sistemas de desagües están colapsados ante la incapacidad de las estructuras de drenaje.
Obviamente, aleja también la presencia de turistas nacionales y extranjeros en los lugares históricos y atractivos que han identificado a San Pedro de Macorís.
La problemática de los residuos sólidos en las principales ciudades del país es de tal magnitud que prácticamente los Ayuntamientos no tienen la capacidad para afrontarla, teniendo que adoptar otras medidas complementarias.
En el municipio de San Pedro de Macorís las autoridades han tenido que implementar un sistema de vigilancia mediante cámara instalado en diferentes sectores para tratar de contrarrestar el mal comportamiento ciudadano de lanzar desperdicios por doquier.
Se busca de esta manera, aplicar sanciones a quienes utilizan las vías públicas para incentivar los vertederos improvisados. ¿Por qué el ciudadano viola constantemente las leyes municipales tirando basuras a diestras y siniestras?
En gran medida se debe a la flexibilización del régimen de consecuencias, porque en países desarrollados como en Estados Unidos hay penalizaciones severas para quienes intenten lanzar basuras en las vías públicas, los ríos, sistemas de desagües y costas.Por eso, las principales ciudades estadounidenses están rodeadas de áreas verdes, ríos y lugares de esparcimiento que deleitan las miradas de sus habitantes y visitantes.
Cultura de la limpieza
Debe comenzar en el hogar, en las escuelas y en todas las organizaciones de la sociedad civil, particularmente las juntas de vecinos, para que todos cuidemos nuestros entornos urbanos.
Al respecto, los propietarios de solares deben mantener la limpieza de estos porque se convierten en una fuente de acumulación de basura.
La población dominicana tiene que empoderarse con la limpieza de sus calles, barrios y zonas residenciales porque no se trata de una misión exclusivamente de las autoridades edilicias. Por consiguiente, es cuestión colectiva la lucha por la limpieza de nuestras comunidades.
Las enfermedades respiratorias se propagan con mayor rapidez en aquellas áreas hacinadas y donde predomina la acumulación de desperdicios, ratas, cucarachas y otros bichos.
Debemos celebrar la inauguración de la Planta Renacer, primera en la región del Caribe en producir resina PET reciclada para alimentos, proyecto instalado en la Sultana del Este, que en su primera etapa generará 500 empleos directos y 5,000 indirectos, según trascendió.
Será un aliado para el reciclaje y las personas que viven de esa actividad, y por supuesto, para mantener mayor limpieza en las áreas urbanas.
Planta de Reciclaje
El presidente Luis Abinader inauguró la moderna infraestructura que ha sido posible mediante la alianza estratégica entre Diesco e Invema, y está ubicada en la Zona Franca Quisqueya, de Proindustria, en la provincia de San Pedro de Macorís.
Este esfuerzo conjunto podrá contribuir significativamente con la expansión industrial que viene experimentando esta comarca, caracterizada por más de un siglo en la producción de la caña de azúcar.
Uno de los grandes beneficios de esta innovadora inversión es que se convierte en un aliado de la preservación del medio ambiente, particularmente en lo relativo a la presencia de residuos plásticos en las zonas urbanas.
Este innovador proyecto podría ser la salvación ante el terrible mal de montones de botellas y vasos plásticos diseminados en aceras y contenes que tapan los sistemas de desagües. Ese drama se aprecia con mayor intensidad cuando llueve provocando de inmediato la anegación de calles, avenidas y residenciales.
En el gran Santo Domingo, San Cristóbal, San Pedro de Macorís, Santiago, Puerto Plata, La Romana, Hato Mayor del Rey entre otras localidades las inundaciones representan un dolor de cabeza para sus moradores.
La Planta Renacer, no tan solo se enfocará al reciclaje de botellas viejas, sino que, además, va a procesar variedades de residuos entre ellos, latas de aluminio y tapas de botellas en una segunda fase.
Se estima que será la estructura de reciclaje más grande de la Región del Caribe.
Los dominicanos debemos apoyar esta innovadora planta de reciclaje porque podría liberar a las grandes ciudades de tanta acumulación de residuos sólidos que se transforman en focos de contaminación y una desagradable imagen a los ojos del visitante, particularmente de los turistas que vienen al país procedentes de distintas naciones del mundo.
Sin higiene y ordenamiento urbano en los centros de atracción turística es muy difícil lograr que más personas se animen a visitar la República Dominicana.
Por Manuel Díaz Aponte
manueldiazaponte@gmail.com

