El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, se muestra optimista, pero sin ocultar sus reservas sobre el desarrollo del sector eléctrico.
La inestabilidad administrativa en las distribuidoras es uno de los aspectos que lo inquietan, porque cada destitución de un director puede significar la interrupción y reinicio de un programa por la falta de continuidad.
Con las pérdidas, aunque los cobros hayan mejorado, cita las dificultades con los ayuntamientos, que el año pasado acumulaban más de 200 millones de dólares.
Pero Marranzini se mantiene optimista sobre la mejoría en el sector.
A ese respecto señala que se está brindando el 98.5 % de la demanda y que ya los apagones son por mantenimiento de las plantas. Pero es obvio que todavía se requiere de más inversión y eficiencia para garantizar un servicio estable y asequible.

