Editorial

Cero violencia

Cero violencia

Más de seis millones de  dominicanos han sido  convocados  a votar el domingo en las elecciones  congresuales y municipales, una cita cívica a la que nadie debería faltar.

El del sufragio se erige como la conjunción  de todos los derechos políticos  que consagra la democracia, pues mediante  este ejercicio los ciudadanos escogen libremente a sus congresistas,   alcaldes y regidores.

Se resalta que unas  352 mil personas se estrenarán como nuevos votantes, una cifra menor a la registrada en el Padrón Electoral de las elecciones del 2008, que fue de 385 mil 323.

La Junta Central Electoral (JCE) distribuye ya las valijas con boletas e instructivos de votación en los  tres mil 250 recintos electorales, donde operarán  13 mil 250 mesas o colegios electorales.

La  suerte de tan trascendente jornada cívica  quedará en manos de propios electores e integrantes de las mesas de votaciones que deberán, los primeros ejercer su derecho al voto y los segundos, ofrecer garantía plena a ese sufragio.

Aunque el 71 por ciento de los votantes   reside  en el Gran Santo Domingo y la  zona Norte, ese sagrado derecho  tiene igual  trascendencia y compromiso cívico para los habitantes de las  regiones Sur (17.7%) y Este (11.1%).

Para  facilitar  el traslado de  ciudadanos que  sufragan en lugares distantes   a su domicilio  actual,  el Gobierno ha declarado no laborables  los días sábado, domingo y lunes.

A pesar de la intensidad de la campaña y de los ásperos intercambios de acusaciones y denuncias, los partidos mayoritarios y organizaciones aliadas   han  concertado  acuerdos sobre   distribución  de fechas y lugares para realizar  marchas y caravanas, lo que ha evitado sucesos significativos de violencia durante la campaña electoral.

A esos partidos  corresponde la   obligación de ayudar a preservar la paz y de  fungir de garantes del derecho ciudadano a elegir y ser elegido.

Que nada ni nadie perturbe el proceso de votación del domingo.

El Nacional

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