Ella llega, se va, y regresa al siguiente mes. En la primera menstruación nos dicen que el dolor es normal, pero a veces no se siente así, entonces entre lo que nos enseñaron, lo que escuchamos y lo que sentimos, surge la pregunta ¿Qué es normal y qué no lo es en el ciclo menstrual?
Lo «normal» es que la menstruación sea un proceso predecible. Lo que no es normal es que el dolor o la intensidad del sangrado te impidan hacer tu vida cotidiana. Si la menstruación interfiere con tu trabajo, estudios o descanso, es momento de consultar. Así lo explica la ginecóloga obstetra, Katia Aquino, quien enfatiza la importancia de prestar atención a estas señales.
Ahora, ¿Qué se considera una menstruación normal en términos de duración y cantidad de flujo? Explica que, un ciclo estándar dura entre 21 y 35 días y el sangrado suele durar de 3 a 7 días. En cuanto a cantidad, advierte que no es habitual necesitar un cambio de toallas sanitarias o tampones cada hora; si el flujo es tan abundante que causa anemia o fatiga extrema, no es el estándar saludable.
Lejos de ser un proceso rígido en el que cada mes se repite exactamente igual, el ciclo menstrual puede presentar ligeras variaciones de dos a tres días. “Nuestro cuerpo no es un reloj suizo; factores como el estrés, el ejercicio intenso, los viajes o los cambios en los niveles hormonales pueden influir en el eje que regula el ciclo”, destacó la doctora, quien atiende en la Clínica de Atención Integral de la Mujer.
En relación con el dolor menstrual, la especialista, señala que, es común experimentar molestias leves o cólicos moderados durante el primer o segundo día, los cuales suelen aliviarse con analgésicos de venta libre. Sin embargo, destacó que, deja de ser normal cuando el dolor es incapacitante, progresivo o no mejora con medicación, lo que podría ser una señal de condiciones como la endometriosis.
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En ese sentido, mencionó otros signos claros que se deben consultar como: sangrado excesivo que empapa más de una compresa por hora, ciclos muy cortos (menos de 21 días) o muy largos (más de 35), sangrado entre periodos, o dolor agudo que obliga a faltar al trabajo o clases.
«Los pequeños coágulos (del tamaño de un grano de arroz) pueden ser normales debido a la liberación rápida de sangre. Preocupan cuando son frecuentes, numerosos o tienen un tamaño superior al de una moneda grande; esto puede indicar un flujo excesivo o problemas estructurales en el útero», aclaró.
Destacó que, muchos de estos cambios, pueden deberse a otros factores como: el estrés crónico que altera el cortisol, y compite con las hormonas reproductivas, pudiendo retrasar o detener la ovulación. «La alimentación también juega un rol: una dieta deficiente en nutrientes esenciales o cambios bruscos de peso pueden «apagar» el ciclo, ya que el cuerpo prioriza la supervivencia sobre la reproducción».
Ciclo menstrual saludable
En cuanto a los mitos, la ginecóloga obstetra, destaca la persistencia de creencias erróneas como la prohibición de hacer ejercicios o lavarse el cabello durante el periodo. También subrayó la idea equivocada de que el dolor menstrual es inevitable, recordando que este no debe normalizarse, sino entenderse como una señal de que el cuerpo merece atención.
Para mantener una menstruación saludable, recomendó llevar un registro del ciclo, ya sea en una aplicación o un calendario. Adoptar hábitos de vida equilibrados que incluyan buena alimentación descanso adecuado y manejo del estrés, no ignorar el dolor intenso y acudir a chequeos ginecológicos anuales como medidas preventivas.

