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Clubes y Ligas

Clubes y Ligas

Alberto Rodríguez

Desde hace muchos años los clubes realizan un papel importante en la sociedad dominicana. En los 12 años de Joaquín Balaguer (1966-78) estos espacios tomaron fama y fueron tribuna predilecta de los jóvenes del barrio, donde, además de la práctica deportiva, se desarrollaban reuniones clandestinas en contra del régimen. De ese ejercicio emergieron instituciones que hoy son referentes históricos del deporte, tales como Mauricio Báez, San Lázaro y San Carlos. 

De las ligas deportivas, en especial de béisbol, han salido las principales figuras de este deporte. Me animo a citar algunos que se desarrollaron en estos espacios, que en las décadas de los setenta y ochenta ganaron fama por el excelente trabajo que desarrollaban: Moisés Alou, Junior Noboa, Plácido Polanco, Carlos Peña, entre otros, salieron de las ligas Manuel Mota y Mercedes, entidades que formaron, no sólo muchos atletas, sino hombres de bien, que hoy aportan y trabajan por el desarrollo de la sociedad. 

Pienso que los clubes y las ligas son subestimados en la pirámide deportiva del país. Quienes forman al atleta a edades tempranas son, nada más y nada menos que los clubes y las ligas. Estos después, si logran éxito deportivo, pasan a ser parte de los seleccionados nacionales para ser administrados y dirigidos por las federaciones deportivas. 

La práctica del deporte en las edades tempanas está recogida en la misión de las políticas deportivas del país, considerada  elemento fundamental en la formación integral de la niñez; de ahí que en las líneas estratégicas generales del Plan Nacional de Deporte, Actividad Física y Educación Física se refiera como elemento clave para el desarrollo social, la masificación de dicha práctica, y la mayoría de este entrenamiento inicia en los clubes, debido a la ausencia histórica de un plan solido del deporte escolar. 

La unificación de criterios entre clubes, ligas y el deporte escolar, traerá frutos muy jugosos al deporte dominicano.

El incentivo a la buena formación de maestros en educación física en nuestras escuelas y colegios, y la capacitación de nuestros entrenadores de clubes y ligas, provocará la producción de la más grande camada de atletas de alto rendimiento en el país, pero todo debe ir de la mano de un plan con visión, misión y objetivos que tengan su génesis en la etapa de iniciación del atleta. 

Los clubes y ligas hacen un gran trabajo en los sectores más desposeídos del país. Todo niño o niña que quiere practicar algún deporte, y reside en un sector marginado, asiste al club de la localidad donde vive.

 Es por eso que entendemos que estas organizaciones deben siempre recibir respaldo de las autoridades públicas y privadas, acompañados de programas de capacitación para sus técnicos y administradores, para que puedan brindar un servicio eficiente y acorde a los más altos estándares de las diferentes disciplinas deportivas.

Por: Alberto Rodríguez

El Nacional

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