Cójanlo



La cesantía y el IDSS

 

El Gobierno cedió al renunciar a la creación del polémico fondo de protección laboral, que el sector sindical denunció como parte de un plan para eliminar la cesantía. La decisión fue prudente, pues todavía el proyecto fuera necesario para amparar el desempleo y el desahucio había que consensuarlo y no imponerlo.

El rechazo generado por la iniciativa, que motivó la ruptura del diálogo tripartito para reformar el Código Laboral, es una lección que tiene que aprenderse. La iniciativa solo había contado con el beneplácito de un sector empleador que defiende la transformación del régimen de cesantía.

El panorama era confuso, pues cuesta explicarse cómo en una economía que solo el último año creció un 7,7% sus mayores beneficiarios no solo ven la cesantía como un obstáculo para la estabilidad, sino que hasta regatean un incremento equitativo de salario a sus trabajadores.

En cuanto a la eliminación del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) los sindicalistas saben -y lo saben muy bien- que esa entidad carece de razón para existir. En estos tiempos el IDSS es indefendible, toda vez que no presta ningún servicio a la clase trabajadora.