Cójanlo



Acuerdos mortales

 

El caso de Juana Domínguez Salas, de 33 años, muerta a palos y trompadas por su expareja en San Pedro de Macorís, no solo revive la tragedia que costó la vida a la abogada Anibel González, sino que se presta a múltiples conjeturas.

En virtud de un acuerdo con el Ministerio Público, el homicida, Johan Manuel Rodríguez, de 31 años, obtuvo su libertad tras 18 meses en prisión de los cinco años a que había sido condenado por la tentativa de homicidio a su exmujer. Domínguez Salas sobrevivió a nueve puñaladas, pero aún así aceptó el arreglo que se le propuso para que su exmarido obtuviera su libertad bajo el compromiso de no molestarla.

La primera interrogante que se plantea es si Rodríguez fue sometido a un riguroso examen psicológico como base para el acuerdo. Anibel González fue muerta a balazos después que su expareja, quien estaba preso por tentativa de homicidio, obtuvo su libertad mediante un acuerdo con el Ministerio Público.

En ambos sucesos los feminicidas acordaron cumplir una serie de condiciones, que incluían no molestar a las exparejas. Las incógnitas que plantean el incumplimiento deben aclararse.