Colegio abogados



Tan acostumbrado se está por aquí al absurdo que no causa el menor asombro que el Colegio de Abogados operara con una ley inconstitucional. Porque ya, además del asombro, también se ha perdido la vergüenza. El presidente del gremio, Diego José García, se ha conformado, antes que un mea culpa, con una aclaración. Según García, la sentencia 274/13 del Tribunal Constitucional no es de aplicación inmediata y que el problema se subsana con la aprobación de otra ley.

Si los abogados no sabían que se regían por una ley ilegal ¿qué se puede esperar en consecuencia del resto de la población? El Constitucional estableció que la ley 91/83 que rige el Colegio de Abogados solo fue aprobada por la Cámara de Diputados y no por el Senado. Por tanto, no vaciló en declararla inconstitucional.

Pero como si nada fuera nada, García anunció que una comisión de juristas hará un levantamiento para modificar la legislación. Y, sin el menor sonrojo, asunto concluido. O caso cerrado.