Editorial

Como héroes

Como héroes

A partir de hoy aumenta notablemente la cantidad de dominicanos residentes en el exterior que retorna para disfrutar junto a los suyos las festividades de Navidad y Año Nuevo, por lo que la presencia de miles y miles de esos compatriotas se traduce en caudal de alegría que se expande por todos los rincones de la geografía nacional.

Los aeropuertos se abarrotan de pasajeros cargados de maletas provenientes de todas partes del mundo quienes desde meses atrás cuentan los minutos para arribar a su destino y poder saludar a su gente a la que quizás no ha visto en años, aunque el dominicano ausente quisiera poder estar aquí todos los días de su vida.

La mayoría de nativos que retornan para esta temporada provienen de Estados Unidos y Puerto Rico, pero también muchos miles cruzan el Atlántico desde España, Holanda, Italia, Suiza Suecia y otros países de Europa donde se asientan numerosas colonias dominicanas.
Miles de dominicanos emprenden vuelo de retorno desde ciudades como Alaska, Nueva York, Boston, Madrid, Nueva Jersey, Barcelona, Helsinki, Roma, Milán, Nueva Delhi, Estocolmo, París, Bon y Seúl, desde donde cargan con variados regalos para agradar a familias y relacionados.

Es mucha la gente que viene desde territorios del Caribe y de tierra firme, como Venezuela, Argentina, Panamá y Colombia, como aves migratorias que retornan a sus nidos. Las navidades no serían las mismas sin la presencia del dominicano que llega cargado de alegría y esperanza para sus padres, hijos, hermanos, tíos, primos, abuelos y amigos, porque ese torrente de amor y optimismo constituye el auténtico espíritu de la Navidad.

Es por eso que se reclama que las autoridades dispensen en Aduanas y aeropuertos el mejor de los tratos a esos buenos dominicanos, orgullosos representantes de una comunidad de ausentes que remite a su país más de cuatro mil millones de dólares al año. No se exagera si se exhorta también a que esos compatriotas que retornan para disfrutar de las fiestas de fin de año sean recibidos como verdaderos héroes en barrios, sectores residenciales, municipios y en cualquier comarca donde arriben, porque merecen eso y mucho más.

El Nacional

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