Washington. — La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este miércoles el mapa de distritos congresionales de Luisiana que incluía un segundo distrito de mayoría negra, al considerar que su creación fue inconstitucional, en un fallo que podría tener amplias repercusiones en la redistribución electoral del sur del país.
La decisión, adoptada por una mayoría de seis jueces conservadores, deja sin efecto el rediseño ordenado en 2024 por un tribunal federal, el cual buscaba cumplir con la Ley de Derechos Electorales de 1965, específicamente su Sección 2, destinada a evitar la dilución del voto de minorías.
El caso fue impulsado por funcionarios estatales y aliados del entonces presidente Donald Trump, quienes argumentaron que el mapa constituía una manipulación electoral basada en criterios raciales, en violación de la Decimocuarta Enmienda de Estados Unidos.
Claves del fallo
El juez Samuel Alito, autor de la opinión mayoritaria, sostuvo que Luisiana no estaba obligada a crear un nuevo distrito de mayoría minoritaria para cumplir con la ley.
“La Sección 2 solo impone responsabilidad cuando existe evidencia clara de que el Estado actuó con intención discriminatoria”, escribió Alito, marcando un cambio en la interpretación legal vigente.
Aunque el tribunal no declaró inconstitucional la Sección 2, sí estableció criterios más estrictos para su aplicación, basándose en el precedente Thornburg v. Gingles. A partir de ahora, los demandantes deberán demostrar no solo el impacto, sino también la intención racial detrás del diseño de los distritos, considerando además factores políticos.

Impacto político y electoral
Expertos advierten que el fallo podría permitir a estados con gobiernos republicanos rediseñar distritos de forma más favorable, afectando la representación de minorías.
Según análisis de organizaciones como Fair Fight Action y Black Voters Matter Fund, la decisión podría influir en hasta 19 distritos congresionales en el sur y el medio oeste de Estados Unidos.
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Actualmente, cerca de un tercio de la población de Luisiana es afroamericana, y los dos únicos congresistas demócratas del estado provienen de distritos de mayoría negra.
Posturas divididas
El juez Clarence Thomas fue más allá en su opinión concurrente, señalando que la Sección 2 no debería aplicarse a la delimitación de distritos.
En contraste, la jueza Elena Kagan advirtió en su voto disidente que la decisión podría tener “consecuencias graves y de gran alcance”, al debilitar las protecciones contra la discriminación electoral.
“La decisión convierte la Sección 2 prácticamente en letra muerta”, afirmó Kagan, alertando sobre el riesgo de que los votantes de minorías queden excluidos del proceso político.
Escenario electoral en juego
El fallo se produce en medio de una intensa disputa por la redistribución de distritos en todo el país, de cara a las elecciones de medio término de 2026. Aunque no está claro si los cambios podrán implementarse a tiempo, la decisión podría reconfigurar el equilibrio político en el Congreso.
Mientras tanto, tanto demócratas como republicanos ya evalúan nuevas estrategias de redistribución en estados clave como Florida, Mississippi y Virginia.
La sentencia marca un nuevo capítulo en la interpretación de la legislación electoral en Estados Unidos, con efectos que podrían extenderse mucho más allá de Luisiana.

