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Crimen Llenas Aybar puso al desnudo serie de asesinatos que autoridades nunca se preocuparon en resolver

La muerte del menor José Rafael Llenas Aybar, de cuyo hecho se cumplen hoy 25 años, sirvió para poner al desnudo la comisión de una serie de crímenes, entre ellos asesinatos, tráfico de droga, vino, wiski y ritos  de sacrificios satánicos, que las autoridades nunca se preocuparon por resolver.

A 25 años de la muerte de 34 puñaladas del jovencito de 12 años Llenas Aybar, ni siquiera se sabe cuál fue la motivación que llevaron a su primo Mario José Redondo Llenas y a Juan Manuel Moliné Rodríguez a cometer el horrendo crimen, que un día como hoy consternó a los dominicanos.

Llenas Aybar fue sacado engañado de su residencia el 03 de mayo de 1996, y un día después, el 04 de mayo del citado año, su cuerpo  fue encontrado por unos campesinos flotando en las aguas de Arroyo Lebrón, en el kilómetro 24 de la autopista Duarte. Su cuerpo, envuelto en cintas adhesivas, tenía el cuello cercenado, con 34 puñaladas, las cuales  más tarde admitió en la justicia que se las  infirió su primo Mario José Redondo Llenas, con la participación de Juan Manuel Moliné Rodríguez, por instrucciones, según él, del señor Luis Palma de la Calzada, esposo de la exembajadora de Argentina en el país, Teresa Meccia de Palma.

Redondo Llenas narró en la Corte de Apelación del Distrito Nacional que, en principio, Palma de la Calzada, a quien dijo le tenía un miedo de terror por la comisión de una serie de crímenes, le ordenó que secuestrara a una persona para un rito de sacrificio satánico, pero que ante la imposibilidad de hacerlo, lo mandó a que secuestrara a su primo Llenas Aybar.

Fue así como puso al desnudo la ocurrencia de una serie de asesinatos, ritos satánicos, tráfico de alcohol y drogas por parte de Palma de la Calzada. Redondo Llenas Narró como en su presencia Palma de la Calzada asesinó a balazos y luego descuartizó con un cuchillo e introdujo en una neverita portátil de hielo a un joven que en una de sus fincas le llamó homosexual en presencia de su hijo Martín Palma Meccia.

A decir de Redondo Llenas, sus crímenes eran tan horrendo que él no era capaz de desobedecerle, razón por lo que cuando le ordenó que secuestrara a su primo, no tuvo otro opción. Según sus palabras, Odiaba a Palma de La Calzada, porque incluso en una ocasión intentó violarlo y lo obligó a que le hiciera sexo oral.

Le confesó al tribunal que su odio a Palma de la Calzada era de tal magnitud que cuando les infirió las 34 puñaladas al cuerpo de su primo, pensó que se las estaba dando a él (a Palma de la Calzada) y no al menor. Sin embargo, su versión nunca fue aceptada por la familia del menor Llenas Aybar.

Sin investigación

En el juicio se tuvo la  creencia que el móvil del asesinato fue por problemas familiares, y no por mandato de Palma de la Calzada. Lo cierto es que lo denunciado por Llenas Aybar nunca fue investigado por las autoridades, que incluso permitieron la salida del país de la familia Palma Meccia. 

Pese a los hechos denunciados en el tribunal, tanto por Redondo Llenas como por Moliné Rodríguez, las autoridades nunca los investigaron, e incluso, ni siquiera se supo cuál fue el motivo real del crimen.

Moliné Rodríguez, quien en ese entonces tenía 18 años, salió en libertad en mayo de 2016, tras cumplir una condena de 20 años de cárcel, y su amigo Mario José, quien para la época tenía 19, saldrá en libertad dentro de cinco años, luego de que termine de cumplir una sentencia de 30 años.

La versión

La versión de los hechos ofrecida por estos en los tribunales nunca fue creída por la familia de la víctima, ni por psiquiatras que los trataron, los cuales los diagnosticaron como personas con desorden de la personalidad antisocial, inrregenerables, capaces de caminar entre cadáveres sin inmutarse. E incluso, en el juicio salió a relucir como Mario José Rendondo Llenas, a sabiendo de que lo había matado, participó de manera activa en la búsqueda de su primo y lloró en la funeraria cuando encontraron  el cuerpo sin vida. Los psiquiatras también determinaron que luego de un largo tiempo en prisión, nunca mostraron arrepentimientos.

Moliné

De Moliné Rodríguez salió a relucir un escrito personal entregado a su novia, donde revela su personalidad de una vida oscura, fría, sin personalidad, desesperanzada y sin reconocimiento del valor humano.

“Pero yo no fui el que mató al niño; el que le dio las puñaladas fue Mario. Él y yo fuimos al colegio junto y también Martín (hijo de Palma de la Calzada). Ellos me habían hablado de secuestrar a una muchacha para conseguir dinero, pero no se pudo y después me hablaron de secuestrar a un primito de Mario, y yo les dije que estaba bien. Yo si un amigo mío me dice que vamos a hacer tal cosa, yo no me opongo, también lo ayudo, en lo que me pidan. Yo soy así”, declaró en esa ocasión.

Mientras en su escrito personal entregado a su novia, narra un fragmento de una novela donde él es el protagonista y ella actora, en donde habla de una serie de aberraciones y de su vida sexual

“Yo no tengo fe en nada, aun cuando quiero tener fe, yo raramente pido ayuda a Dios. Estas cosas mes hacen triste, y aumentan inmensamente  en mí mis constantes sentimientos de vacío. Uno podrá decir que yo no soy bueno en leer esto, pero no soy malo tampoco. Solo un poco diferente”, narró con su propia voz en el escrito de su novela.

“Yo, además, no tengo interés en nada duradero, yo soy descuidado, indiferente, yo soy extremadamente sexual, el sexo es abundante para mí; el sexo es esencial acto de comunicación. Yo podría ser llamado un desviado, porque yo disfruto el exceso y todas las cosas materiales. Yo podría ser llamado superficial, porque pongo mucha atención al aspecto evidente. No sé qué desgraciado hay dentro de mí. “Yo quiero derramar cocaína en tú trasero, y entonces sorberlo”, dijo con su voz en el escrito de la novela entregado a su novia.

Silvio Cabrera