Opinión Articulistas

Del Medio Oriente

Del Medio Oriente

Alberto Quezada

La escalada militar entre Irán, Israel y Estados Unidos ha reconfigurado el tablero geopolítico mundial, pero también ha marcado un punto de inflexión en la vida cotidiana de millones de personas que nunca antes imaginaron sentir los efectos de una guerra tan lejos de sus fronteras.

Lo que ocurre hoy en el Medio Oriente -con el cierre efectivo de rutas de transporte de crudo y la interrupción de mercados clave- ya tiene consecuencias concretas en República Dominicana y en casi todos los rincones del planeta.

El estrecho de Hormuz, por donde pasa cerca del 20?% del petróleo y del gas licuado que se consume en el mundo, ha sido escenario de bloqueos, ataques a buques comerciales y reducciones drásticas del tránsito marítimo.

Este estrecho es más que un punto estratégico en un mapa: es una arteria vital para el suministro energético global. Su interrupción ha disparado los precios del petróleo a niveles inéditos en décadas, con barriles superando los 100 ?dólares e incluso más, dependiendo de cómo evolucione el conflicto.

Para los dominicanos, esto tiene efectos directos. El encarecimiento de la energía global se traduce en un alza de los combustibles importados, que repercute tanto en los costos del transporte público como en los fletes que llevan alimentos y bienes básicos desde los puertos hasta los comercios.

Cada peso adicional que se paga por litro de gasolina o por el transporte de mercancías acaba cargándose al consumidor final, presionando ya una economía familiar que vive con estrecheces.

La crisis energética se extiende hacia la alimentación. La producción de fertilizantes y sus rutas comerciales también amenazadas.