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Doble responsabilidad

Doble responsabilidad

Danilo Cruz Pichardo

El presidente Abinader tiene el mérito de sancionar la corrupción administrativa y  la impunidad, al designar a un Ministerio Público que ha apresado a personajes que siempre fueron intocables, como  militares, funcionarios y empresarios. Además, la Dirección Nacional de Control de Drogas muestra eficiencia en la lucha contra el narcotráfico.

Lo que resulta contradictorio es que el presidente designe en su Gobierno personas como  el  director de Comunidad Digna, Juan Maldonado, uno de los cabecillas de la  presunta banda.

Se dice que en la administración pública hay más funcionarios con ese perfil.     En la Operación Falcón hay por lo menos tres diputados envueltos,  también senadores. Entre los diputados están Héctor Darío Féliz, Nelson Rafael Marmolejos y Faustina Guerrero, el primero del PRD y los dos últimos del PRM. Faustina Guerrero, diputada por El Seibo, es la esposa de Maldonado y se le acusa de pertenecer a una red  de tráfico de cocaína.

Rosa Amalia Pilarte López, diputada del PRM por La Vega, también es acusada de narcotráfico y lavado de activos, esposa del narcotraficante Miguel Arturo López Florentino (Miky).  El 18 de mayo del presente año fue apresado en Estados Unidos, Miguel Gutiérrez, diputado del PRM por Santiago. Y se recuerda que Yamil Abreu Navarro, alcalde por La Laguna, Azua, fue apresado y extraditado bajo la misma acusación

El grueso de los funcionarios electos, involucrados en drogas, pertenece al PRM y la mayoría ingresó entre el 2019 y 2020. Es responsabilidad exclusiva de Abinader y de Paliza que  les permitieron ser candidatos. Uno era líder del PRM desde el 2015 y el otro  presidente de la entidad.

El dinero de esos narcos, se dice, fue la razón para que se les conceda candidaturas de inmediato, en desmedro de dirigentes con carrera, lealtad partidaria y cualidades éticas e intelectuales.      

De ese Congreso  no se puede esperar un Código Penal que sirva ni una Ley de Extinción de Dominio, porque sería “cuchillo para la garganta” de esos legisladores.

Abinader puede atribuirse éxito en la lucha contra la corrupción, la impunidad y el narcotráfico, pero no  se le puede exonerar de la cuota de responsabilidad que tiene en tantos congresistas narcos. Si no es él ¿quién es responsable entonces?

Por: Danilo Cruz Pichardo [email protected]

El Nacional

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