Opinión Articulistas

Dominicanas no tienen quien les escriba

Dominicanas no tienen quien les escriba

Chiqui Vicioso

Creo haber conocido a todas las que han sido ministras de la Mujer. Una de las últimas convirtió las oficinas en un panal de abejas, lleno de compañeritas.

¿En qué emplean su dÍa, pregunté? En un momento en que planteábamos la formación de Comités contra la Violencia Doméstica en todos los barrios, coordinados con las Juntas de Vecinos, Destacamentos, Clubes Culturales e Iglesias de todas las denominaciones.

Empero, es difícil, me explicaba una empleada, después que te acostumbras al aire acondicionado y las florecitas plásticas en tu escritorio, desplazarte a los barrios. El aumento de los feminicidios es, entre otras razones, el resultado de esa inercia.

Desconocemos quién es la actual ministra, como deconocíamos la anterior, pero creo que ahora tiene una oportunidad de oro para decirle al mundo que aquí existen un Ministerio de la Mujer, y una Defensoría del Pueblo.

Esa Defensoría, es otro elefante blanco. Desde doña Zoila, a quien no tomaban en serio, pero algo hacia, los incumbentes son seres anónimos que no se han distinguido nunca por la defensa de los derechos humanos, o cualquier causa, por la creación de Defensorías en todo el país y barrios marginados.

Ambas entidades podrían dar un paso al frente ahora con el caso de Julio Iglesias, el cual ha sido cerrado en España por razones válidas, porque ni el cantante ni sus acusadoras viven allá. Si ha de ser juzgado tiene que ser aquí, y la pregunte es ¿quién agarra ese toro por los cuernos?.

He leído prácticamente todo lo que ha salido publicado sobre el caso, aun las defensas del cantante, y todo lo que he oído me confirma lo que sospecho, entre ello las declaraciones de una jovencita de la que se dice Iglesias asumió como concubina cuando tenía 40, vivió con él ocho años y ahora dice que aunque “tuvo que participar en tríos, usar drogas”, etc, ella no cree las acusaciones de las dos muchachas. Les recuerdo que se interrogaron quince, contra el cantante, ¿racismo? Fue una acusación enmascarada de defensa.

En este país, de diez millones de turistas, (los 200 que descienden de los trasatlánticos no representan el barco entero, inefable David), es hora de que la gente se entere que existe un sistema judicial y que aquello del slogan “La isla donde usted puede realizar todos sus sueños”, inclusive los eróticos, que UNICEF -en mi tiempo- tuvo que combatir porque conducía al abuso infantil, no es cierto.

Por eso sugiero que si el Ministerio de la Mujer quiere ganarse un lugar en el mapa, y la Defensoría del Pueblo, deben retomar el caso de las exempleadas del cantante y defenderlas.
Darnos -dominicanas- a respetar.