La Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía (CNEPR) ha levantado la suspensión temporal impuesta de manera administrativa contra los productores del programa de televisión Los Dueños del Circo, acusados de golpear a la presentadora Vielka Carolina en un incidente ocurrido durante la transmisión de ese espacio.
No se aplaude ni se censura la repentina revocación de esa medida, por cuanto siempre será cuestionable cualquier tipo de sanción de escritorio que vulnere un derecho constitucional como el de expresarse libremente, que no emane de un mandamiento cautelar de un juez o de una sentencia definitiva de los tribunales de la República.
El incidente que motivó el sometimiento a la justicia de los productores de ese programa puede definirse de éticamente bochornoso y moralmente condenable, pero su valoración jurídica corresponde a la justicia penal que ha de estatuir si los intervinientes en esa reyerta violaron la ley y la sanción que correspondería a una eventual transgresión al Código Penal o a la ley especial sobre violencia de género.
Llama la atención el rápido cambio de parecer de la CNEPR que sin ofrecer ninguna explicación revocó la suspensión impuesta a los productores del referido programa, como si la sociedad no mereciera que si se pretende usurpar la función de tribunal penal, al menos la sentencia que se evacue sea acompañada de la formalidad de la motivación.
El extraño proceder de las autoridades en el caso de la suspensión del programa Los Dueños del Circo y su repentina revocación merece ser comparado con el caso de TV/Club Canal 53 de Santiago, cerrado de manera administrativa por el Instituto de las Telecomunicaciones (Indotel), en franca violación a la Constitución de la República.
La suspensión contra Los Dueños del Circo fue revocada de la noche a la mañana sin que, al menos públicamente o por emplazamiento judicial se reclamara dejar sin efecto esa medida, pero ante el cierre o clausura del Canal 53, las autoridades mantienen vigente una decisión ilegal, a pesar de los reclamos y protestas para que a ese medio de comunicación se le restablezca su señal.
No se alegue que el anulado impedimento al programa de TV capitalino obedece a que la alegada infracción que motivó su suspensión se ventila en los tribunales, porque los ejecutivos del cerrado canal santiaguero y el productor del programa que se alega violó la ley penal han reclamado que su caso se ventile en los tribunales.
Si las autoridades reconocen que en el caso de Los Dueños del Circo se excedieron, lo mejor sería que admitan también que se excedieron al disponer el cierre administrativo de TV-Club Canal 53, a menos que por razones políticas se quiera mantener en cartelera el Circo de Santiago.

