Duarte planificó atacar las tropas haitianas en Azua



Duarte fue escogido unas horas después de conocida en la capital, la noticia del triunfo en Compostela de Azua. Junto a la victoria, por supuesto, se supo lo del retiro por parte del General Santana. Y tal vez, es justo este abandono la causa del nombramiento del ideador de la República.

Recibe Juan Pablo Duarte el encargo, conforme lo reproduce su hermana Rosa.
Dice: “Dios, Patria y Libertad. República Dominicana, Santo Domingo. Marzo 21 de 1844 y 1º de la Patria. La Junta Central Gubernativa, Al General de Brigada Juan Pablo Duarte, Comandante del Departamento de Santo Domingo y Miembro de la misma Corporación.

“Compañero y amigo: Siendo la necesidad en la Armada expedicionaria del Sur, que además del Jefe expedicionario General Santana haya otro Oficial Superior que pueda reemplazarle en caso de falta y que le ayude y coopere con él en la defensa de la Patria de la agresión que nos han hecho los haitianos, usted se dispondrá a marchar inmediatamente para el Cuartel General con la división que hoy sale bajo sus órdenes y se pondrá de acuerdo con dicho General Santana para todas las medidas de seguridad y defensa, procurando que sean en armonía con nuestra resolución de ser libres o morir y según los principios que hemos proclamado”.

Al día siguiente salió para Baní. En las murallas de la ciudad lo despidió gran cantidad de amigos, encabezados por el Arzobispo. El prelado apeló a la bendición de Dios para las tropas y lo mismo para su jefe, y deseó para ellos nuevos lauros.

A su llegada a Baní procuró al General Santana, acampado en la población. Al término de una breve entrevista, quizá protocolar, pues Duarte no hace referencia a la misma, salió rumbo a Sabana Buey.
Volverá a tener contacto con el General Santana, sin embargo. Como he escrito, ni el General Santana habló nunca de tal encuentro, ni Duarte escribió de ello.

Hay una referencia en tercera persona, como si el relato fuere hecho por su hermana Rosa. En una nota respecto de los sucesos del día 22 de marzo, y al término de lo relatado, se lee: “al día siguiente de su llegada a Baní se presentó el General Duarte al General Santana, y en virtud de las órdenes que llevaba de la Junta, trató de ver si concertaban un plan de campaña para atacar a Riviere; el General Santana no estaba por la ofensiva, pasaba el tiempo”.

El plan de Duarte estaba pensado, dice en tercera persona, para salvar su honra. Se le envió para secundar y apoyar, cuando no sustituir, al primer enviado. De manera que pensaba en un ataque con su gente en la plaza de Azua con un Santana a la retaguardia listo para enfrentar a Riviere Herard si huía hacia el Este, hacia Baní.

La respuesta, por nueva vez, se destinaba a ganar tiempo. Santana habría de discutir la propuesta con sus oficiales. De aprobarla, le avisaría en Sabana Buey, hacia donde retornó el patricio.

Para Duarte, la espera resultaba molesta. Por eso escribió en fecha 1º de abril, a la Junta Central Gubernativa en la capital.

Por cuanto expresa, en dos ocasiones anteriores ya les había escrito. Por tanto, dice en esta comunicación, que reclama por tercera vez la autorización para atacar las tropas haitianas acantonadas en Azua.

De éstas, afirma, tiene noticias de que “en su depravación”, abusa del pueblo infeliz acorralado por aquellas hordas.

De esta tercera comunicación recibe respuesta. Pero contra la que era su pretensión, Duarte se ve atado de manos. La orden recibida es la del retiro. Duarte dará órdenes a su gente para volver a Santo Domingo. El General Santana, por tanto, quedará en Baní hasta que, hacia el mes de julio volverá a la capital para dar el golpe de Estado.

Entonces comenzarán los días tristes para todos los trinitarios. Pero, sobre todo, para la familia Duarte Díez, incluyendo a la sacrificada madre y viuda de don Juan José Duarte. Porque ella también será enrolada en la lista de enemigos de la Patria ¡ella que permitió a sus hijos disponer de sus bienes para crear la Patria!

Y por supuesto, por encontrarse en esa lista junto a sus vástagos, ella también sufrirá el destierro.