A tres semanas de las elecciones congresuales y municipales, la Junta Central Electoral (JCE) ofrece garantía de que el 16 de mayo ofrecerá los nombres de los senadores y alcaldes que resulten electos en esos complejos comicios.
Sería esta la primera vez que el tribunal electoral logre computar y transmitir a la ciudadanía los resultados de las elecciones, aunque quedarían pendientes los cómputos de los diputados nacionales y del Parlamento Centroamericano.
Aunque en otras oportunidades, la JCE ha externado similares promesas sin poder cumplirlas en lo más mínimo, ahora los jueces de la Cámara Administrativa apuestan a un sistema de cómputos que dicen disminuiría el tiempo de escrutinio.
La JCE estima que la abstención electoral estaría entre un 35 a 40 por ciento, aunque se teme que ese nivel sería mucho mayor a causa del exiguo entusiasmo que candidatos y discursos electorales concitan entre los votantes.
Se resalta además la necesidad de que se aplique cuanto antes una campaña de educación y orientación a la ciudadanía a los fines de disminuir el número de sufragios nulos que se derivaría de una compleja boleta electoral que ahora cuenta con casillas para escoger legisladores nacionales, con jurisdicción foránea y directores municipales.
El presidente de la Cámara Administrativa de la JCE, licenciado Roberto Rosario, ha dicho que el cronograma organizativo de los comicios se ha cumplido en un 90 por ciento, pero es preciso advertir que los problemas mayores emanan siempre desde los pequeños detalles.
En la recta final de la campaña electoral se sugiere a partidos y candidatos mejorar su deteriorado discurso basado en la demagogia y clientelismo, si de verdad se aspira a que las elecciones se conviertan en auténtica fiesta de la democracia y no en otro motivo de frustración colectiva.
A 21 días de las votaciones, la gente espera más de un liderazgo político que hasta ahora se limita a levantar grandes carpas circenses para promover o mercadear quimeras y falsedades.
la Junta Central Electoral requiere del concurso ciudadano en el compromiso de organizar y celebrar elecciones libres, masivas, concurridas y limpias.

