El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que el elevado nivel de la deuda pública representa un peligro para la estabilidad financiera y recuperación económica mundial y ha instado al mundo a reflejarse en el espejo de la crisis de Grecia.
República Dominicana debería reflexionar en torno al aviso de tempestad fiscal dado por el director del departamento de Asuntos Monetarios del FMI, José Viñals, porque podría afectar muy seriamente la estabilidad de la economía nacional.
Viñals reveló que el nivel de deuda es similar al alcanzado durante la Segunda Guerra Mundial, sin que se haya producido el nivel de destrucción que causó esa conflagración.
El sector financiero mundial se endeudaría en más de dos mil 300 billones de dólares para poder afrontar la crisis económica global desatada a finales del 2007, por lo que el riesgo ahora es que una eventual crisis fiscal socave la estabilidad financiera mundial.
Es por eso que el FMI urge a las naciones exponer los planes para afrontar sus déficits a mediano plazo y reclaman también producir reformas estructurales que eleven el crecimiento de sus economías.
Tan sombrío es el panorama dibujado por el FMI, que ha advertido que la banca mundial requerirá refinanciar casi cinco mil millones de dólares en los próximos tres años en papeles crediticios de corto plazo que emitió durante la vorágine de la crisis.
La deuda global dominicana alcanza ya el 31 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que se aconseja cerrar o disminuir el acelerado flujo de endeudamiento, para evitar los daños fiscales advertidos por el FMI.
Ante mercados financieros más exigentes e incremento en el costo del crédito, el Gobierno debería revaluar su política de endeudamiento a punto de comprometer la estabilidad fiscal.
Grecia, cuyo nivel de deuda es de 116 por ciento del PIB, debería servir como ejemplo y referencia para que retorne la sensatez en materia de endeudamiento público. El desenfreno fiscal conduce al despeñadero económico.

