Un profesor hablaba con una mujer inteligente y, de paso, bella. Como hablaban del examen hacia el interior del aparato digestivo, la joven dama observó a su interlocutor: “Noto que usted dice endoscopia, ¿no se dice endoscopía?” El profesor detuvo su hablar y pareció que se turbara. Luego dijo: “Yo siempre he dicho endoscopia”.
En su teléfono celular, consultó el Diccionario de la lengua española y mostró a la mujer el resultado. La voz endoscopia procede del griego: endo- y -scopia. Se define: Técnica de exploración visual de una cavidad o conducto del organismo. Exploración por endoscopia.
El Diccionario agrega “Tb. Endoscopía”. Es decir, que también se puede decir endoscopía, con tilde en la penúltima sílaba. Lo que indica que ahí hay un hiato o secuencia de dos vocales que se pronuncian en sílabas distintas: pí-a. Por el contrario, en la voz endoscopia, hay un diptongo y el grupo /pia/ constituye una sola sílaba.
¿Y entonces, el aparato que se usa para practicar la endoscopia o endoscopía se llama…? Endoscopio, adelantó el profesor. Con la terminación /-scopio/ se forman palabras que nombran instrumentos para ver o examinar. El otro elemento compositivo /endo-/ significa dentro, pues su uso es hacia dentro del organismo. Endoscopio termina como telescopio, microscopio y otros aparatos que sirven para explorar.
Del microscopio tenemos el vocablo microscopía: Técnica de observación de objetos pequeños que no son visibles a simple vista. Y a diferencia de otras palabras que nombran procedimientos médicos, el acento cambia y el adverbio /también/ se aplica a la voz que lleva diptongo: microscopia.
La mujer inteligente y, de paso, bella quiso seguir indagando y encontró en el profesor disposición de seguir explicando. “Dígame -expresó la dama- si en los exámenes de las demás partes del cuerpo ocurre ese fenómeno fonológico”. Desde luego que sí -acotó el profesor- y en cada caso se pronuncia el nombre con diptongo /pia/ y también con hiato /pí-a/.
“Ya que estamos como en una clase, señale ejemplos”, demandó la mujer inteligente y, de paso, bella. El profesor agregó lo siguiente:
El examen del colon, que se realiza por vía anal con un colonoscopio, un tipo de endoscopio para esa zona, se llama: colonoscopia y también colonoscopía.
La exploración visual del estómago: gastroscopia o gastroscopía. Con el laparoscopio se explora la cavidad abdominal. La acción se denomina laparoscopia o laparoscopía. Cuando se trata de la laringe y las cuerdas vocales: laringoscopia o laringoscopía. El aparato, laringoscopio.
El examen del interior de la vejiga urinaria se denomina cistoscopia y también cistoscopía. Se emplea un aparato llamado cistoscopio, afín con el endoscopio. Los bronquios son también sujetos de exploración interna mediante un aparato llamado broncoscopio. Esa acción se denomina broncoscopia y también broncoscopía.
Los ojos, por pequeños, no escapan a la inspección de su fondo y sus estructuras internas. El estudio se llama oftalmoscopia o oftalmoscopía. El aparato se denomina oftalmoscopio.
Si de los oídos se trata, es posible chequear el conducto auditivo y el tímpano desde fuera de estos. El procedimiento se conoce como otoscopia y también otoscopía. Desde luego, los especialistas se valen de un instrumento llamado otoscopio.
Se llama colposcopia a la exploración visual del cuello del útero y la vagina. Y como los demás nombres, este también acepta la forma alterna que lleva tilde en la penúltima sílaba: colposcopia. El Instrumento utilizado para explorar la cavidad vaginal es nombrado colposcopio.
En cada caso, para pronunciar el nombre del procedimiento, es recomendable el que tiene igual forma de acentuación del aparato con que se realiza: endoscopio, endoscopia; colonoscopio, colonoscopia; laparoscopio, laparoscopia.
A la mujer le resultó extraño, pero aceptó. Y el profesor cesó.

