Enfermedad cardiovascular y cáncer

Illustration of Human Heart Anatomy. 3D render
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La enfermedad cardiovascular y el cáncer están muy relacionadas y a medida que avanzamos en edad poseemos mayor posibilidad de padecer de una o la otra, o ambas.

Los factores de riesgos para padecerla son prácticamente los mismos, y en los últimos años se ha potencializado que un tercio de los pacientes oncológicos pueden tener complicaciones cardiovasculares. Siempre será de suma relevancia que el paciente oncológico haga evaluaciones periódicas con su cardiólogo de cabecera, antes, durante y después de tratamiento antineoplásico.

Así como éstos pacientes deben llevar hábitos cardiosaludables, como dejar de fumar si fuma, o no fumar, éste simple hecho mejora el pronóstico de los mismos. Realizar ejercicios siempre y cuando su médico le autorice, sin dudas conllevará a un mejor tratamiento.

Dieta cardiosaludable, seguir su tratamiento cardiovascular tomado previamente, mantener un peso adecuado, en fin, mantener sus factores de riesgos controlados.Existen efectos secundarios a los tratamientos para el cáncer (antineoplásicos), el objetivo de estos es hacer morir las células, pero éstas células pueden estar en los miocitos cardíacos.
El tratamiento oncológico permite cada vez más ser más específicos, pero cuando los puntos donde actúa tiene puntos en común con las células del corazón, puede haber complicaciones cardiovasculares.
Dos tercios de los pacientes oncológicos tienen más de 65 años, y mientras más edad, más riesgo de padecer a la vez de cardiopatías por su mayor riesgo cardiovascular, en ocasiones ya teniendo de base al ser diagnosticados una enfermedad cardiovascular.

Es una tarea del Oncólogo- Hematólogo dar seguimiento concomitante con el equipo multidisciplinario (Cardiólogo, Nutriólogo, Psiquiatra o Psicólogo), así en equipo disminuir la incidencia de complicaciones cardiovasculares.

Los problemas deben identificarse de manera precoz, sin necesidad de que haya que retirar el tratamiento antineoplásico, o de vernos en la necesidad de hacerlo que sea de manera corta.

En relación a la radiación, la tecnología moderna permite conocer la cantidad, y planificar las zonas precisas a radiar, así no resulta inadecuada.

Probablemente los efectos secundarios del tratamiento con cáncer se reducirán en los próximos años, pero mientras, debemos trabajar conjuntamente en equipo multidisciplinar para beneficio del paciente.
Si usted ha tenido historial de tratamiento para cáncer en todas sus formas, aun y fuese una década atrás, lo correcto es hacer una evaluación cardiovascular completa.

Con un ecocardiograma transtorácico o eco strain se puede evaluar la función cardíaca, que detectará si debemos continuar una terapia antineoplásica.

Tanto los profesionales como los pacientes deben estar conscientes de estos riesgos, vigilando de manera adecuada y precoz la presencia de patologías cardiovasculares, se reduce de manera importante el padecerlas.

La creación de Unidades de Cardio-Oncología multidisciplinar en los grandes centros, sin duda alguna, mejorará el seguimiento y pronóstico de los mismos.

EL DATO

Dra. Claudia Almonte, MD, FACC|Gerente Medicina Interna y Especialidades INCART.
Teléfono
1-809-289 2700
Ext. 1186