¿Cuántas veces hemos escuchado decir a otras personas: “Ya no como azúcar”? La verdad es que sí lo hacen… pero, sin darse cuenta. Y es que esta podría estar hasta en lo que consideras “saludable” ¿Sabes cómo se le llama a esto? Pues “Azúcar oculta”, y muchas personas no la identifican fácilmente.
La nutrióloga Tammy Toribio explica que esto se refiere a los azúcares añadidos que no siempre aparecen de forma evidente en las etiquetas. “La industria alimentaria utiliza múltiples nombres para disfrazarlas, por lo que también están presentes en productos que las personas perciben como saludables. Por eso muchos pacientes me dicen: ‘Doctora, yo no consumo azúcar’, pero en realidad la están consumiendo todos los días sin saberlo”, señala.
Contrario a los que muchos piensan, el azúcar no está únicamente en los postres, también está presente con frecuencia en: yogures “light” o de frutas, granolas y barras energéticas, jugos envasados y bebidas “naturales”, salsas como kétchup, BBQ y aderezos, panes industriales, cereales, leches y vegetales procesados. «Es decir, productos que muchas personas consumen pensando que están cuidando su salud» enfatizó la especialista.
La especialista, durante una entrevista con ¡Qué Pasa! destacó que, para identificar el azúcar oculta se requiere prestar atención, debido a que no aparece como «azúcar» en los ingredientes, sino bajo otros nombres como jarabe de maíz, fructosa, sacarosa, maltosa, dextrosa, miel o concentrado de jugo de fruta. «Si un producto contiene varios de estos términos, es una señal clara de que tiene una alta carga de azúcares añadidos» afirmó.
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Consumo de azúcar
El consumo frecuente de azúcar oculta no solo influye en el aumento de peso. A nivel cutáneo, la doctora Toribio, sostuvo que, acelera la glicación, un proceso que daña el colágeno, lo que se traduce en una piel más flácida, opaca y con arrugas prematuras. «En pocas palabras, el exceso de azúcar no solo engorda, también envejece».
Reducir el consumo de sacarosa no implica dietas extremas, sino tomar decisiones más conscientes. «Priorizar alimentos reales como frutas, vegetales y proteínas, evitar productos ultra procesados, sustituir bebidas azucaradas por agua o infusiones y leer etiquetas antes de comprar. Pequeños cambios sostenidos tienen un impacto enorme en la salud metabólica y estética» enlistó la profesional con consulta en Emporio de belleza clinic.
Dra. Toribio, quien se destaca en medicina estética, nutrición clínica y manejo integral de la obesidad; recomendó algunos sustitutos para evitar el exceso de azúcar en la dieta diaria. Entre ellos mencionó las frutas frescas como fuente natural de dulzor, algunos edulcorantes (los cuales pueden ser útiles en casos específicos) y especiales como la canela o la vainilla, que ayudan a potenciar el sabor sin añadir azúcar. Sin embargo, “el objetivo no es sustituir todo por algo “dulce”, sino de reeducar el paladar. Mientras más azúcar se consume, más la necesitas”.

