La denuncia de una funcionaria del Ministerio de Educación en el sentido de que puntos de drogas operan en los alrededores de planteles escolares es un signo de alarma que desafía tanto a las autoridades como a la sociedad.
Según Kastiuka Santana, del departamento de Riesgos Psicosociales, la venta de drogas y vaporizadores, que dijo llegan con facilidad a estudiantes de 14 y 16 años, constituyen una preocupación para la cartera. Con la proliferación de puntos de drogas de que siempre se ha hablado la denuncia de la funcionaria no carece de veracidad.
Puedes leer: Defensor del Pueblo alerta sobre los derechos vulnerados en República Dominicana
Además no se va a exponer de no contar con datos concretos. El caso demanda una mayor vigilancia en los alrededores de los planteles escolares para evitar que estudiantes se conviertan en víctimas de la drogadicción en desmedro del aprendizaje. Es obvio que la denuncia es más grave de lo que aparenta.

