Frente a la JCE protestas inteligentes, en la era de los nativos digitales de RD

Miles  de jóvenes se han manifestado durante ocho días en la Plaza de la Bandera, frente a la JCE. Jorge Gonzalez
Miles de jóvenes se han manifestado durante ocho días en la Plaza de la Bandera, frente a la JCE. Jorge Gonzalez


La serie de protestas protagonizadas por miles de jóvenes de la denominada “generación millennials”, frente a la Junta Central Electoral (JCE), en donde piden la renuncia del pleno del organismo, después de la suspensión de las elecciones municipales del pasado 16 de febrero, es un llamado de atención a toda la sociedad de que las cosas han cambiado y que sus acciones son vigiladas de cerca.
Un día después de la que la JCE suspendiera las elecciones, decenas de jóvenes, vestidos con jean, camisas, blusas y T-shirts negros; calzados con tenis, sandalias y zapatos cómodos, y armados con tabletas, teléfonos inteligentes, pancartas, banderas, cornetas plásticas y caretas iniciaron su manifestación en el área de la Plaza de la Bandera.
Al otro día, en hora de la tarde, la reunión de los jóvenes comenzaba otra vez en el mismo lugar y con el mismo fin. Pero al igual que ocurriría en los días subsiguientes, cada día más hombres y mujeres se unirían a la protesta.
Ya no solo estabas presentes los millennials (generación que engloba a las personas nacidas entre 1980 y 2003), también otros tipos de individuos que se edificaban con los manifestantes. Una nueva forma de protestar había comenzado, y los nativos digitales eran los protagonistas.
La manifestación comenzó sin ningún tipo de planificación, ni sentir político, sino más bien, fruto de la espontaneidad, el cansancio y el hastió de los jóvenes de la citada generación con una nueva forma de pensar y de actual, y que piden que se tomen medidas contra corrupción y la dejadez del gobierno.
El respeto a los conductores, policías y peatones era evidente, pero además el respeto también al medio ambiente. La grama y los arbustos del entorno eran cuidado a tal punto que toda la basura y desperdicios plástico producido por la muchedumbre era recogida y empacada.
Chicas y chicos de distintos extractos sociales, de diferente color de piel. Unos con su cabellos rizos, otros con su pelo laceo, no importaba sin tenían los cabellos cortos o largos, o si tenían barbas o no. Todos al parecer con una formación en progreso ya sea universitaria o secundaria eran los que conformaban el nuevo ejército de la protesta.
WhatsApp, Facebook, Twitter, YouTube e Instagram son los medios de comunicación de masas que usan para comunicarse entre sí, y para infórmese, ya que prefieren la pantalla al papel y el pixel a la tinta.
“Error *404* democracia no encontrada”, “no estamos en guerra estamos unidos”, “el que no se mueve no escucha el ruido de sus cadenas”, “no hay nada tan estable como el cambio”, “además de orar hay que accionar”, “si a Santana lo consideraban traidor de la patria ¿Qué son ustedes?”, “lo que se ha hecho no se puede deshacer pero se puede evitar que ocurra de nuevo”, son algunos de los textos de los carteles.
“Nosotros vivimos en una sociedad que nos ha dejado de lado, y los políticos creen que todo somos borregos y que ellos deben tomar decisión por nosotros, que al final de todo solo es en su beneficio”, expreso un joven con una máscara de Anonymous.
“Hoy protestamos por este lio que hizo la junta, luego protestaremos por cualquier tipo de injusticia que haga cualquier entidad sea pública o privada”, al preguntarle su nombre, contesto. “te repito mi nombre al igual que mi rostro es los que menos importa, ya que yo soy anónimo”