El director del periódico El Nuevo Diario desde 1987, Persio Maldonado, es un abogado, contador, productor de programas de televisión y exitoso deportista con una honestidad acrisolada.
Durante su larga gestión frente a El Nuevo Diario, Maldonado ha logrado aciertos que no se necesitan destacar en este espacio tan limitado, pero su persona ha sido exaltada en los más diversos ámbitos, incluso en el tomo XV de Grandes dominicanos, de este autor, siempre en un ángulo positivo y constructivo.
Con la sola mención de las especialidades profesionales que ha alcanzado a lo largo de sus casi 60 años de vida, bastaría para incluirlo en el exclusivo grupo de las personas más importantes de nuestro país, pero Persio va más allá todavía.
Pronto agregará a su currículum el título de cientista político, carrera que ha estudiado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y que espera terminar cuando sus múltiples actividades se lo permitan.
Pero no todo es trabajo para Maldonado. También dedica para de su tiempo a labores extraprofesionales, como la de presidente de la Sociedad Dominicana de Diarios y de la Federación Dominicana de Tenis, deporte en el cual también ocupa importantes cargos dentro de la Confederación de Tenis de Centroamérica y el Caribe.
En su larga lista de premios y reconocimientos por sus diversas actividades, Maldonado ha sido premiado por importantes entidades, como la UASD, ha recibido el Caonabo de Oro y galardonado por la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera acreditados en el país.
Sus méritos adquieren más valor aún, si nos remontamos a su modesta infancia, cuando creció y se educó en una escuela pública de la Línea Noroeste, la que ha dicho con orgullo que estaba construida con tablas de palma, techo de cana y con aquellas viejas butacas para dos personas, en las que uno siempre construía un amigo, compañero de curso, de los cuales conservo algunos todavía.
Un personaje ejemplar.

