Nueva York.- El Gobierno de Donald Trump aceptó reinstalar la bandera LGTBIQ+ en el Monumento Nacional Stonewall, dos meses después de haber ordenado retirarla.
La decisión marca un cambio en la postura oficial y responde a presiones legales y sociales, devolviendo un símbolo clave del orgullo y la diversidad.
Según un documento presentado ante un tribunal de Nueva York, el Servicio de Parques Nacionales volverá a colocar la bandera en un plazo de siete días, cumpliendo un acuerdo legal alcanzado.
Decisión oficial y contexto legal
En febrero, el organismo retiró la bandera para cumplir una orden que limitaba el uso de símbolos a los aprobados por el Congreso, lo que generó una fuerte controversia pública.
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En su lugar, se había instalado únicamente la bandera de Estados Unidos, lo que fue interpretado como una medida excluyente por diversos sectores.

Ahora, el nuevo acuerdo establece la colocación de tres banderas: la estadounidense en la parte superior y, debajo, la bandera del Orgullo y la del propio servicio de parques, como señal de equilibrio institucional.
El documento legal también subraya que este acuerdo es vinculante y definitivo, consolidando un compromiso formal entre las partes.
Reacción social e importancia histórica
Tras la retirada inicial, activistas y legisladores acudieron al monumento para volver a izar la bandera, reflejando una movilización ciudadana significativa.
Organizaciones como Lambda Legal y otros grupos defensores de derechos civiles impulsaron demandas, evidenciando la respuesta del activismo jurídico.
El tribunal mantendrá jurisdicción para garantizar el cumplimiento del acuerdo, asegurando una supervisión judicial continua.



La importancia del lugar se remonta a los disturbios de Disturbios de Stonewall en 1969, considerados el inicio del movimiento moderno por los derechos LGTBIQ+.
Estos hechos ocurrieron en el Stonewall Inn, donde miembros de la comunidad resistieron una redada policial, marcando un punto de inflexión histórico.
- Las protestas se extendieron durante varios días y dieron origen a la conmemoración anual del Día del Orgullo LGTBIQ+.
En 2016, el expresidente Barack Obama declaró el sitio como monumento nacional, reconociendo su valor simbólico y cultural.

