Cualquier asomo de intolerancia como la amenaza de muerte revelada por el periodista Juan Bolívar Díaz por sugerir la renovación del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros tiene que ser rechazado en forma contundente. Es bien conocido lo peligroso que han resultado para la seguridad ciudadana y la convivencia pacífica en muchos países el fanatismo y el odio, dos lacras que por aquí se han tratado de fomentar a propósito de la masiva inmigración haitiana. Juan Bolívar, quien acaba de ser designado embajador en España, dijo que recibió un correo bajo el seudónimo de ruddy.com que decía textualmente: “¡Traición a la patria. Jamás el pueblo te va a perdonar por querer que el gobierno legalice a los haitianos ilegales, tu eres un hijo de puta! Tu vida no vale nada por traidor espero que un buen patriota te de pa,bajo”. La amenaza es inaceptable.