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Karina Noble: “Conservo la inocencia de la niña que entró a la escuela de arte”

Karina Noble: “Conservo la inocencia de la niña que entró a la escuela de arte”

Medio siglo después de haber iniciado su camino en las tablas, la actriz, directora y gestora cultural Karina Noble mira su trayectoria con gratitud, serenidad y la misma sensibilidad que la llevó a descubrir el teatro cuando era apenas una adolescente.

El pasado 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, Noble fue reconocida por el Ministerio de la Mujer de la República Dominicana, una distinción que coincide con sus 50 años de carrera artística.

Para la actriz, la noticia llegó como una sorpresa profundamente emotiva, dijo a Que Pasa!

“Para mí ha sido un gran honor recibir esta medalla al mérito y una agradable sorpresa. Sobre todo porque al mirar el perfil de todas las galardonadas me siento humildemente agradecida de compartir ese honor con ellas en ese día tan especial”, expresó.

Noble destacó además la solemnidad del acto y la solidaridad que marcó la ceremonia, al tiempo que felicitó a la ministra Gloria Reyes y a su equipo por la organización del evento. “Fue un hermoso acto lleno de solidaridad y sobriedad”, comentó.

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La historia de Karina Noble en las artes escénicas comenzó muy temprano. Nació en Santo Domingo el 3 de enero de 1960 y a los 14 años ingresó a la Escuela de Arte Escénico de Bellas Artes. Aquella experiencia marcaría definitivamente su destino.

Recuerda con emoción los días en que el teatro se convirtió en su mundo. “Lo primero fue la emoción de encontrarme con figuras de la talla de Niní Germán, Monina Solá, Salvador Pérez Martínez y Franklin Domínguez. Ir a mis clases por aquel entonces representaba a todo mi mundo, lo disfrutaba mucho”, recordó.

Actriz Karina Noble.

Apenas dos años después de ingresar a la escuela, el destino le abrió una puerta inesperada, al ser elegida para sustituir a una actriz que debía viajar, en la obra Juegos de Sociedad, presentada por la Compañía Nacional de Teatro.

“Yo no lo podía creer. Esa experiencia fue la mejor escuela, porque después de ahí nunca más dejé de hacer teatro. Aprendí que lo que está para ti, aunque te quites, te toca”, afirmó.

Ante el mundo

Durante su carrera, Noble ha representado al país en diversos escenarios internacionales, desde festivales en Francia, Estados Unidos y Costa Rica hasta encuentros culturales en Brasil y Puerto Rico.

Sin embargo, considera que el teatro dominicano aún no ha logrado toda la proyección internacional que merece. “Siempre he dicho que el teatro dominicano no ha sido lo suficientemente representado fuera del país. Pero puedo decir que he tenido el privilegio de sentir que mi país ha quedado bien parado cuando la vida me ha dado la oportunidad”, afirmó.

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Para Noble, el teatro sigue siendo la base fundamental de la formación de cualquier actor. “El teatro es la base más sólida que cualquier actor puede tener. Prepararte para crear un personaje necesita rigurosidad, porque más allá del entretenimiento está la huella que queda en el espectador”, explicó.

Ese entrenamiento, aseguró, es lo que permite a los actores transitar con solvencia hacia otros medios como el cine o la televisión.

“En el cine tu energía debe ser más controlada, porque la cámara capta hasta tus pensamientos. En la televisión el ritmo es un poco más ligero”, señaló, aunque reconoció que aún espera un papel cinematográfico que marque profundamente su carrera.

Un arte que transforma vidas

Más allá del espectáculo, Noble cree firmemente en el poder transformador del teatro. “El teatro no es solo entretenimiento. Es una herramienta poderosa de educación que impacta de manera directa en la formación de seres humanos integrales”, sostuvo.

Por ello considera fundamental que los programas culturales de largo plazo reciban mayor apoyo institucional y empresarial.

“El arte tiene el poder de cambiar vidas y el teatro es quizás la más completa de las disciplinas, porque impacta el plano físico, mental y espiritual”, afirmó.

Después de 50 años de carrera, la actriz aseguró que aún conserva intacta la sensibilidad que la llevó a abrazar el arte desde muy joven.

“Yo conservo la inocencia de la niña que entró a la escuela y mi alma es esencialmente sensible a la belleza del arte; pero ahora soy más sabia y sé que lo mejor es dejarte sorprender de la vida”, reflexionó.

Con la serenidad de quien ha recorrido un largo camino, Noble se declaró satisfecha de su trayectoria, aunque aseguró que el viaje aún continúa. “Estoy satisfecha del camino recorrido, aunque creo que el sendero no se termina hasta que se termina”, afirmó.

Mientras tanto, mira el futuro con gratitud y con la convicción de que cada etapa trae nuevas lecciones. “Agradezco todo el bien que Dios tenga para mí y pido sabiduría para entender las lecciones que me aguarden”.

Personajes que marcan

A lo largo de cinco décadas, Noble ha interpretado decenas de personajes en obras clásicas y contemporáneas del repertorio teatral universal y dominicano.

Le resulta imposible elegir uno solo como el más importante, porque cada experiencia ha dejado una huella distinta en su vida artística y personal.

La obra Orquídeas a la luz de la luna, del escritor Carlos Fuentes, marcó su regreso a las tablas después de vivir dos años y medio en Estados Unidos. Amanda, de Giovanny Cruz, tuvo un impacto profundo en su vida personal.

Por su parte, Whisky Sour, de Chiqui Vicioso, amplió sus horizontes profesionales, mientras que Un tranvía llamado deseo, del dramaturgo Tennessee Williams, le enseñó a explorar la vulnerabilidad humana.

Otra obra clave en su trayectoria ha sido Al otro lado del mar, de Jorgelina Cerritos, con la que afirma haber descubierto su fortaleza como profesional. “En cada personaje he dejado algo de mí. He tenido la oportunidad de vivir cada una de esas vidas”, comentó con entusiasmo.