La exclusión so cial tiene nombre de mujer. En muchos casos ese nombre viene del vecino Haití, y en otros dominicana.
En el primer caso, se trata de mujeres extranjeras, de entre 25 y 49 años, que vinieron en busca de una vida mejor y se encontraron sin recursos económicos, con unos hijos a su cargo y con un historial de violencia familiar del que no han podido escapar.
La otra cara de la exclusión social corresponde a la mujer dominicana, sin importar que sea rural o urbana, con más de 50 años, viuda o abandonada por el marido, con más de un hijo, y a la que su reducida pensión, en el mejor de los casos, la empuja a situarse irremediablemente en los umbrales de la pobreza.
Las mujeres en situación o riesgo de exclusión sufren mayor vulnerabilidad y falta de empatía social que los varones en circunstancias similares por el hecho de ser mujeres sin que las políticas sociales y la red de recursos existentes atienda sus necesidades con verdadera perspectiva de género.
Hablar de Exclusión social es expresar y dejar constancia de que el tema no es tanto la pobreza y las desigualdades en la pirámide social sino, en qué medida se tiene o no un lugar en la Sociedad.
También supone alertar sobre los efectos en la evolución de la Sociedad y los riesgos de ruptura de la cohesión social que conlleva, así como todo un proceso de agresividad y violencia personal y social que desencadena.
Pero ¿qué factores influyen en la exclusión social? A juicio de uno de los autores del informe de Cruz Roja, Graciela Malgesini, no hay un sólo factor, sino muchos.
Aunque, entre ellos, uno de los más importantes (el 47% así lo apunta) es la falta de recursos económicos en el caso de las pensionistas, por la reducida cuantía que perciben; en el caso de los inmigrantes, por la falta de trabajo o la ausencia de papeles que legalicen su estancia.
También influye la carencia de una vivienda digna, la baja formación educativa y, muy especialmente, las situaciones de maltrato doméstico y abuso sexual.
En relación al empleo, por ejemplo, existe una segmentación del mercado de trabajo, basada en estereotipos de género, que dificulta la inserción en el mercado laboral por el mero hecho de ser mujer. Esta discriminación se ve incrementada cuando además la mujer se encuentra en situación o riesgo de exclusión social.
Violencia
Cualquier tipo de exclusión puede generar violencia, considerando ese hecho como cualquier daño que perjudique la estabilidad psicológica o física de la persona, tal es el caso de negligencia, abandono, descuido reiterado, indiferencia, y comparaciones destructivas, así como el rechazo, la restricción a la autodeterminación y amenazas que llevan a la víctima a la devaluación de su autoestima, la depresión, aislamiento o el suicidio.
También es violencia de género, los actos individuales o colectivos que alteran los derechos fundamentales de las mujeres propiciando la discriminación, marginación y denigración en el ámbito público.
Otro tipo de violencia, que se puede definir como institucional, son los actos de los servidores públicos de cualquier orden de gobierno que discriminen o tengan como fin obstaculizar o impedir el goce y ejercicio de los derechos humanos de las mujeres, para que puedan disfrutar de las políticas públicas de prevenir, atender, investigar sancionar y erradicar los diferentes tipos de violencia.
Mientras que el abandono emocional puede ser desde un lugar pasivo, sin brindar afecto, apoyo y la valoración que todo ser humano necesita para crecer psicológicamente sano.

