Entiendo por valor moral una relación social que brota de determinadas relaciones sociales de existencia.
Tiene, por tanto, un carácter histórico, en el sentido de que no es un producto arbitrario de las personas, sino que se constituye y se toma consciencia de el, en la relación social que los humanos establecen entre sí, y con el propio mundo de objetos que les rodea.
Gracias al valor moral orientamos nuestra conducta práctica en el medio social y construimos una perspectiva ética (metafísico-universal) que permite valorar (como buena o mala) la conducta del otro.
Todos los actos de las personas son susceptibles de valoración. Aquellos que piensan que el poder del dinero, los coloca al margen del escrutinio valorativo de los demás, serán dioses o bestias, pero no seres humanos.
La conducta del estudiante, del profesor, del político, de la mujer, del padre de familia, del sacerdote, del ciudadano, etc., está sometida a una especie de vigilancia colectiva, a la consideración moral de la sociedad. Cada sujeto social, deviene, por decirlo así, en un juez que en la intimidad de su consciencia reflexiva juzga valorativamente los actos individuales de las demás personas.
La imagen y el prestigio social de un sujeto, será la media moral obtenida a partir de la totalidad de los juicios morales (positivos-negativos) que cada sujeto se hace, respecto a la conducta de otro.
La moral es de las primeras formas de la consciencia social. Aparece tempranamente, en los albores del género humano, junto a la religión y el arte primitivo.
Es un elemento constituvo de la sociedad y del propio proceso de diferenciación entre los animales y los seres humanos.
La palabra moral, viene del latín mos o mores, costumbre o costumbres, en el sentido de conjunto de normas o reglas adquiridas por hábitos.
Este significado delata la esencia de la condición moral humana, no nacemos sujetos morales, sino que adquirimos tal condición con el medio, y en relación con los demás congéneres.
El otro concepto, que con frecuencia se equipara al concepto moral es el concepto de ética, que no viene del latín, sino del griego Ethos.
Pero, ¿Qué es el Ethos? Es, lo que somos, no porque nacemos siendo, sino porque hemos llegado a serlo.
Es la morada que habitamos, se refiere a nuestros hábitos, costumbres, sentimientos, manera de ser, pensar y sentir. ¿No es esto lo que somos?, ¿No equivale al fundamento de la vida misma?
Es por eso, que la destrucción de los valores esenciales de la humanidad, se traduce en disolución, en desfun-damentación y en pérdida del sentido de la vida.
Fragmentos de un artículo publicado en red.

