Hasta tanto las autoridades comprendan la importancia de las acciones preventivas la población estará expuesta a crisis, como la que para esta época la golpea con la escasez en el suministro de agua potable, provocada por la intensa sequía, el uso irracional y las pérdidas del líquido por averías en las cañerías.
La sequía, con el agravante de los fuegos forestales en zonas montañosas, es una de las principales causas del bajo caudal de los embalses que alimentan los acueductos y, por tanto, de la crisis en el servicio de agua potable que tiene con el grito al cielo a diferentes sectores de la Capital y el interior.
Pero no hay forma de que las autoridades se preparen, como si les diera lo mismo una cosa que la otra, para paliar o minimizar los efectos de un problema que se presenta año por año. Y para colmo actualmente tampoco es el único, pues a la crisis en el suministro de agua se agregan los apagones, los aumentos en los precios de los combustibles, en los alimentos de primera necesidad y otras alzas.
Tan ocupado como estaba en asuntos políticos parece que es ahora cuando el director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd), Freddy Pérez, se ha percatado de la necesidad de acondicionar los pozos de emergencia que alimentan la red de distribución del líquido.
La magnitud de la crisis ha planteado una urgente reprogramación a partir de la semana entrante en el suministro de agua, así como otras acciones para las cuales el presidente Leonel Fernández dispuso, según el director de la Caasd, la erogación de 103 millones de pesos.
No había que esperar que se disparara la alarma hasta niveles tan preocupantes, como es la disminución de un 17.75 por ciento de la producción general de las fuentes del acueducto de la provincia Santo Domingo, para por lo menos suavizar la crisis que ha afectado a hogares y productores agropecuarios. En otros casos el descenso supera el 50 por ciento. Pero las autoridades tendrían que estar más en lo suyo, pues no son ajenas a un problema que se ha tornado cíclico.
La sequía que se cita como principal causa de la escasez de agua, también sirve para desnudar la amplia gama de problemas que afectan el medio ambiente, lo que indica que la respuesta tiene que enmarcarse en una política concreta y no virtual sobre el sector. Al menos para evitar crisis como la actual.

