La mejor herencia a los hijos es la educación con valores, sin dar importancia a los bienes materiales y los caprichos del consumismo, afirma el escritor León David, nuevo Premio Nacional de Literatura 2020, otorgado el pasado viernes por Fundación Corripio y el Ministerio de Cultura.
Juan José Jiménez Sabater (León David) reveló que dedica su premio a su padre, Juan Isidro Jiménez Grullón, su madre, Amada María Sabater (Cuca), fallecida en 2016; su hermano, el lingüista y profesor universitario, Arturo Jiménez Sabater (EPD) y su esposa, la pintora María Aybar.
“La mejor herencia a los hijos, no es el dinero. La educación en valores es un patrimonio que nunca se gasta, que se multiplica hacia la sociedad, particularmente si se ha transmitido en un marco de valores de solidaridad, caridad, tolerancia y amor por la belleza” dice.
“Muchos padres consideran que cumplen con facilitar a sus hijos de efímeros productos y servicios de consumo. Todo eso se pierde en la nada, si no se les dota de una formación que los transforme en seres socialmente auto realizados y dotados de una visión”, asegura.
¿Por qué su seudónimo León David?
“Adopté en 1973, ese sobre nombre literario, para trazar una marca literaria propia y que no se me asociara con la obra ensayística de mi padre Juan Isidro Jiménez Grullón”.
Un gestor cultural
León David es un gestor cultural y promotor voluntario de la literatura, al punto de que el jueves pasado, un día antes de anunciarse por Fundación Corripio y el Ministerio de Cultura, que ganaba el Premio Nacional de Literatura, estaba ofreciendo en Biblioteca Nacional una conferencia sobre la obra de Franklin Mieses Burgos que le solicitó Ramón Saba.

