Tiempos recios
Tiempos recios. Autor: Mario Vargas Llosa; editorial Alfaguara; género: novela.
“Tiempos recios” es un formidable relato en el cual es difícil diferenciar los linderos de la realidad y la imaginación, en un universo que selecciona como marco a la socialmente agitada Guatemala de los años 50. Es mucha la gente que no sabe que “Tiempos recios”, exquisita, imaginativa y – mire usted que cosa- realista novela histórica con la que Mario Vargas Llosa, ha premiado la lectoría mundial y en especial la latinoamericana y caribeña, nació en la capital de República Dominicana, una noche estrellada y tranquila durante una cena de amistades de altísimo nivel literario a que convocó Patricia de Moya, la creativa editora de la revista Mercado, en Santo Domingo en la cual dos de sus invitados, “se pegaron”.
Eran los contertulios Raful, Bernardo Vega, Soledad Álvarez y el autor peruano Premio Novel de Literatura 2010. Raful, fluido e infinitamente agradable buen conversador, le habló al escritor peruano sobre los entre telones de su obra “La rapsodia del crimen Trujillo vs. Castillo Armas”, presentada en noviembre de 2017.
La dedicatoria de la novela a estos tres intelectuales, por parte del lúcido Vargas Llosa, no es un acto gracioso o casual. Es expresión de justicia por la inspiración inicial de este título.
Esa conversación, enriquecida con intercambios con Bernardo Vega, fue el plato de miel anhelado por todo novelista y que solo aparece ofrecido de cuando en cuando. Ahí estaba el tema.
El resto del proceso era investigar, buscando esa documentación que difícilmente aparezca en internet, a fin de obtener una historia de rico sabor narrativo: “Tiempos recios”, editada con el estilo y la marca de una editora como Alfaguara.
Este autor logra una pieza formidable, tanto por su rica documentación, sus infidencias y, sobre todo, la forma en que nos retrata en detalle las escenas en las cuales portadora de revelaciones inéditas sobre los tiempos en los que el rígido derechismo cuasi fascista norteamericano con el mejor momento que tenía el Macartismo que defendía la explotación de las bananeras en Centroamérica (que increíblemente no pagaban impuestos en Guatemala).
Vargas Llosa puede caerle bien o mal a usted, de acuerdo con sus posturas revolucionariamente conservadoras que ostenta, pero es sin vacilación alguna uno de los principales creadores de ficción documentada.
Este autor, que jamás en la vida escribirá nada con el nivel, la intensidad y el cuidado de “La guerra del fin del mundo” (1981), ha premiado a la lectoría mundial con una pieza formidable, tanto por su rica documentación, sus infidencias y, sobre todo, la forma en que nos retrata en detalle las escenas en las cuales portadora de revelaciones inéditas sobre los tiempos en los que el rígido derechismo cuasi fascista norteamericano con el mejor momento que tenía el Macartismo que defendía la explotación de las bananeras en Centroamérica (que increíblemente no pagaban impuestos en Guatemala).

