La ginecóloga y articulista de el El Nacional, doctora Lilliam Fondeur, quiso compartir con los lectores dominicanos el caso de una niña abusada sexualmente por su padre, de cuyo incestro quedó embarazada.
Esta historia la cuenta en las 108 páginas de su obra Las hijas de Nadie, que fue puesta a circular anoche en el hotel Santo Domingo.
La doctora Fondeur, además, narra el problema de una mujer de 39 años, afectada de un embarazo molar parcial con el potencial de convertirse en una masa de quiste canceroso. Cuando llega al hospital afectada por una hemorragia vaginal de color marrón oscuro es atendida con frialdad y distancia, como si tuviera una enfermedad infectocontagiosa. Los médicos la dejan morir al no realizarle un legrado oportuno, por temor a verse envueltos en un problema legal.
El libro, prologado es por Susi Pola.
Se trata de una narrativa llena de historias profundamente humanas y a la vez descarnadas, recogidas por la doctora Fondeur de los labios de sus pacientes en sus consultas como ginecóloga, y donde expone las consecuencias de la prohibición en República Dominicana del aborto Terapéutico. Penalizar el aborto terapéutico es penalizar la pobreza, destaca la escritora.
La obra contó con el auspicio de la Universidad Autónoma de Santo Domingo .
La activista social Susi Pola, manifestó que en República Dominicana, una sociedad política poco desarrollada y una Iglesia Católica con excesivos poderes, han mantenido en el imaginario social del país, desde la adopción de sus leyes penales, un absurdo como el artículo 317 del Código Procesal Penal, que obliga a una mujer, en toda circunstancia, a conservar un embarazo aún a sabiendas que será el fin de su propia vida física y/o mental.
El eventó contó con la asistencia de Mónica Roa, abogada colombiana; el rector de la UASD ingeniero Franklín García y otros.

