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Llueve droga

Llueve droga

Los 156 paquetes de cocaína lanzados al mar desde una lancha en La Ciénaga, Barahona, disparan más la alarma y provocan más conjeturas sobre la incesante lluvia de drogas en el territorio en un momento en que las autoridades han propinado contundentes golpes al narcotráfico.

El cargamento fue capturado, pero los ocupantes de la embarcación, según la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), pudieron escapar.

El vano intento de introducir la sustancia al territorio ocurre apenas horas después de una avioneta cargada de cocaína incendiarse el lunes al precipitarse en Oviedo, Pedernales.

Las autoridades pueden cantar victoria en los sucesivos y contundentes golpes que han propinado últimamente al narcotráfico. Pero al mismo tiempo tienen que reflexionar en la determinación de utilizarse el territorio dominicano como trampolín para el reembarque de drogas a Estados Unidos y Europa.

Con los recursos que se han invertido en aviones y equipos no parece que República Dominicana esté tan desprotegida como para ser penetrada sin mayores consecuencias por el narcotráfico. Y por más habilidades y recursos con que cuenten los capos es lógico suponer que también cuentan por aquí con una poderosa estructura que les sirve de soporte.

Al menos es lo que parece, pero investigarlo es una tarea para las autoridades. En lugar de replegarse con los golpes, el narcotráfico, como se ha visto, se torna más agresivo.

El Nacional