Editorial

Lo ideal, lo posible

Lo ideal, lo posible

Sector patronal y centrales sindicales deberían sumar conciencia en torno  a la necesidad de  arribar a un acuerdo sobre salario mínimo justo y realista, que  eleve la  calidad de  vida de los trabajadores sin afectar competitividad ni provocar desempleo.

El reclamo de un  incremento salarial  del 30 por ciento  resulta excesivo e inaplicable, pero la oferta  de un 11.58% es insuficiente y ridícula, por lo que las partes deben insistir en una aproximación marcada por la sensatez y el buen juicio.

Es obvio que  el valor real de la canasta familiar básica está muy por encima del mayor de los salarios mínimos, pero  sería altamente perjudicial para trabajadores y empleadores  estimular una loca carrera  entre ingreso e inflación.

 Se señala que el salario es apenas un porcentaje del costo total  de la actividad productiva y de servicios, en el que otros elementos, como  electricidad, transporte y pagos de impuestos,  constituyen cargas mayores.

Las centrales sindicales  deberían abogar por  un mayor poder adquisitivo del salario y no para  que un eventual aumento de sueldo se convierta en sal y agua devorado por  una inflación inducida.

El Comité Nacional de Salarios, en su rol de componedor entre las partes, está en el deber de presentar estudios sobre relación entre precios,  salarios, y competitividad que sirvan de base a un acuerdo equidistante entre lo deseable y lo posible.

Más que  un conflicto tedioso y prolongado,  empresarios y trabajadores deberían trabajar por una solución rápida para que  se aplique de inmediato el  anhelado aumento general de salarios, que ha de partir sobre la base de un consenso en torno a ingreso mínimo del sector laboral.

La economía dominicana requiere como abeja al panal que la clase trabajadora incremente su capacidad de consumo de bienes y servicios, cuestión que beneficiaría en gran manera al propio sector productivo nacional.

Es por eso que se aboga por un acuerdo inmediato entre  sector patronal y centrales sindicales en torno al salario mínimo, mediante un aumento que refleje equidistancia entre lo ideal y lo posible.

El Nacional

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