Los científicos han resuelto el enigma de las armas de los Guerreros de Terracota de Xian, en China

China


XIAN, CHINA, Yahoo.com.- Sin duda, el imponente mausoleo de los Guerreros de Terracota es una de las maravillas creadas por el ser humano. Detalles en las más de 8,000 esculturas de caballos y soldados a tamaño natural, hasta la buena conservación de las armas que portaban estos, te remiten a la provincia china de Shaanxi de hace 2,000 años.

¿Cómo es que las armas están tan prístinas después de permanecer enterradas por tanto tiempo?, ¿Cómo es que no lucen desgastadas, oxidadas o cambiaron de color? Pues bien, durante 40 años se pensaba que quienes crearon las armas utilizaron un método de conservación muy avanzado para ese tiempo.

Investigadores aseguraban que el brillo y la forma intacta de espadas, anzuelos y lanzas se debía a un recubrimiento de conversión de cromato que aplicaron los artesanos chinos para prevenir la corrosión del metal.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado en Scientific Reports desecha esa teoría y asegura que las armas no fueron sometidas a ningún proceso en particular para mantener su brillo y su forma, sino que todo se debe a la casualidad.

Sí, la buena conservación se debería a tres factores muy sencillos: la composición del bronce (aleación de cobre y estaño); al pH del suelo donde estuvieron enterradas, que es moderadamente alcalino y a la composición de la laca con que fueron pintadas las partes de madera de las armas.

¿De dónde surgió la confusión del uso de un tratamiento especial para su conservación?

Cuando encontraron al Ejército de Terracota Qin de Xi’an por primera vez, los investigadores notaron que las armas tenían cromo en la superficie y llegaron a la conclusión de que los artesanos chinos habían aplicado un tratamiento antioxidante rico en ese metal para preservar su vida útil.

Pero el cromo en la superficie de algunas armas es el resultado de una contaminación posterior; la fuente de cromo es la laca que se encontraba de forma abundante en el sitio donde fueron enterradas.

Aún quedan muchas investigaciones por delante para aclarar todas las dudas sobre las armas prístinas de este ejército que está integrado por una serie de figuras de cerámica de tamaño natural con armas completamente funcionales hechas principalmente de bronce.

Excavated terracotta figures are seen at the Museum of Terracotta Warriors and Horses of Emperor Qin Shihuang in Xi’an in northwestern China’s Shaanxi Province in Xi’an, Monday, Jan. 8, 2018. (AP Photo/Mark Schiefelbein)

Entre las armas que se encontraron con estos guerreros se encuentran lanzas, espadas y anzuelos; más de 80 férulas que se habrían unido al extremo distal de las armas con aros, más de 260 disparadores de ballesta y hasta 40,000 puntas de flecha, típicamente encontradas en paquetes de 100.

En la mayoría de los casos, los componentes orgánicos de las armas, como ejes de madera, carcaj, vainas o culatas de ballesta, se han deteriorado en gran medida.

Así que no queda más que admirar la conservación de aquellas que aún después de dos mil años siguen mostrando superficies brillantes y cuchillas afiladas.

Los Guerreros de Terracota aparecen de pie en tres grandes pozos dentro del mausoleo de Qin Shihuang (259-210 ac), el primer emperador de una China unificada. Hasta el momento se han excavado más de 2,000 guerreros, y se estima que varios miles más permanecen enterrados.