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Los nietos

Los nietos

Epidemiólogo Ernesto Guerrero

Como muchos de mi generación, los hijos emigraron y ahora se multiplican allende los mares. Durante este mes, asistimos al nacimiento de Nicolas en EUA, compartimos con todos en la casa, y asistimos como invitados a la escuela para almorzar con Adrián y José Ernesto.

La llegada de un nieto es un momento decisivo en la trayectoria vital de las personas. No nos modifica la vida, como lo hace el nacimiento de un hijo, pero introduce grandes cambios en las relaciones familiares; nos acercan a nuestros hijos y se establecen relaciones más simétricas, “el abuelo deja de ser quien manda en la familia”.

La sensación repentina de envejecimiento, que lleva a algunas personas a prohibir que se les llame abuelo, «es un problema menor y pasajero, que queda suplida casi inmediatamente por la ilusión compartida con los hijos».

Los hijos nos hacen madurar; los nietos, a veces, rejuvenecer, porque con ellos volvemos a hacer cosas que ya hicimos como padres. A mí me da miedo cárgarlos, pero la abuela se contenta al recibir una andanada de pedos, mientras comenta, -igualito a ti-.

En algunas familias se originan situaciones de conflictos cuando el interés por disfrutar del tiempo libre y la motivación viajar o dedicarse a sus aficiones, entran en colisión con el «deber» de cuidar a sus nietos; Son los que dicen: Los nietos se quieren doble; cuando llegan… y cuando se van. Entretener a los niños sin ponerles una pantalla delante no siempre es fácil. Y mucho menos si queremos que nuestros planes de ocio sean lúdicos y educativos al mismo tiempo.

-Váyanse al parquecito, pero con la energía que tienen esos muchachos… misión imposible. Durante este viaje, la escuela invitó los abuelos a compartir un almuerzo con los nietos. Fue placentero conocer los compañeritos, comer los vedados dulces y asentir cuando un fatigado ascendiente dice: No me acordaba que los niños demandaban tanta atención.

Me sorprendió, la fluidez con que ingresan y salen los vehículos para dejar y recoger los niños, un trabajo que involucra todo el personal, incluyendo profesores. Para entrar al establecimiento también cumplimos un estricto protocolo de seguridad.

¡Comprobado! a los nietos no se los quiere ni más ni menos que a los hijos: sencillamente, se les quiere de forma distinta.

Ernesto Guerrero

Ernesto Guerrero