Aunque desde hace años las autoridades aplican un protocolo de seguimiento y control sobre reos repatriados desde Estados Unidos, el director de Migración atribuye a deportados incidir en el auge del narcotráfico y sicariato.
Se tenía entendido que Policía y Ministerio Público aplicaban un programa de reinserción social de dominicanos condenados por la justicia estadounidense por crímenes como asesinatos, tráfico de drogas, secuestros, asaltos y violación sexual, pero tal parece que esa iniciativa no ha tenido resultado positivo.
El vicealmirante Sigfrido Pared Pérez sostiene que la persona deportada por narcotráfico normalmente trata de delinquir de nuevo, pero en las estadísticas de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) son pocos los casos en que están involucrados repatriados, según explicó a Listín Diario el vocero de esa entidad, coronel Ramón Rodríguez Veras.
Al director de Migración le preocupa el incremento del número de deportados, que este año supera los tres mil, incluido centenares de reos que no llegaron a cumplir las condenas impuestas por los tribunales de Estados Unidos.
Las autoridades deberían unificar criterios en torno a la incidencia de repatriados en el auge del narcotráfico, sicariato y otros crímenes que agobian a la sociedad dominicana, pues mientras Migración cree que puede ser elevada, en la DNCD se dice que es bajo el porcentaje de reincidencia en ese conglomerado.
Más de veinte mil dominicanos que guardaban prisión en cárceles estadounidenses han sido repatriados en los últimos diez años, la mayoría de los cuales procura reinsertarse en la sociedad, aunque no pocos se incorporan aquí a actividades delictuosas o criminales.
La Procuraduría General, Policía, DNCD y Migración deberían relanzar el programa de seguimiento y control sobre repatriados para estimular su incorporación a la vida en sociedad o perseguir a quienes intentan reeditar aquí su prontuario criminal.

