Luis en la delantera



Eduardo Álvarez

La Encuesta Gallup/Hoy entra en escena en un momento crucial e interesante. Comienza la cuenta regresiva que marca el inicio de un proceso electoral con una parada el 7 de junio -en menos de 30 días-, y culmina el 17 de mayo del año entrante con la elección presidencial.

El PRM se reafirma, en las cifras reveladas por Gallup, como la fuerza emergente -la única-, que capitaliza el desgaste, descontentos y desaciertos que parecen conducir al PLD a un fraccionamiento inevitable.

Si seis de cada diez dominicanos quieren que en el 2020 gobierne otro partido es por el grado de hastío registrado, que ya roza los límites de la tolerancia. La movilidad de estos votos, influenciados por diferentes factores, favorecen en primer lugar a Luis Abinader: el 20.8 % de los electores le gustaría que el próximo Presidente sea Luis, el 16.8 Danilo y el 13.0, Leonel.

La percepción favorece al actual presidente, pero Luís y Leonel son muy competitivos, con la ventaja de que el aspirante del PRM tiene la menor tasa de rechazo y no tiene el impedimento constitucional que pesa sobre el actual mandatario. Reformar la Constitución no tiene cabida alguna, a juzgar por el 68.3% rechaza reforma para una nueva nominación.

Temístecles Montás, dirigente y aspirante presidencial del PLD, admite que las diferencias entre Danilo y Leonel son irreconciliables: la división está sellada.

Se mantiene como una amenaza latente, cual bomba de tiempo que puede estallar en cualquier momento. Los acontecimientos a lo interno del PLD presagian un desenlace nada auspicioso: el 47% cree que debería ser Danilo y el 35.6% Leonel, sin poder ocultar que este ligero deslavace obedece apenas al control de los fondos públicos, lo cual coloca a los leonelistas a la defensiva, pero no los suprime.
Medea se traga a sus propios hijos, mientras el 7 de junio se le viene encima para comunicar precandidaturas. En el caso de Danilo Medina, tiene que deshacerse de la prohibición que le impide volver. Este, que parece ser un punto innegocisble para Leonel Fernández, sería el detonante de la división morada.

El PRM no tiene que esforzarse en sacar ventajas de esa eventualidad, haya o no una nueva modificación constitucional. Los resultados gravitarán a su favor.

En el PRM no existe ese problema: el 78% prefiere a Luís mientras que el 9.5% a Hipólito, panorama definido que permite hacer proyecciones para las presidenciales desde ahora. A ello se añade otra gran ventaja que posiciona al candidato Abinader aún en una mejor posición.

Se trata del aspecto generacional, que la Gallup pondera positivamente cuando se habla de este factor: la del PRM es la oferta más fresca, sin las ataduras ni taras que arrastra el descrédito de la corrupción y la impunidad, sambenito del que el PLD, ya sea de Leonel o de Danilo, no se puede desprender.