Editorial

Más claridad

Más claridad

Los  abogados puertorriqueños que dicen representar a la familia de  José David Figueroa Agosto  rechazan que  esté vinculado a una red de narcotraficantes y señalan que  la condena a 209 años  que le impuso una Corte boricua fue  por asesinato, secuestro y violación a la ley de armas.

Es  claro que ese equipo de juristas  realiza una labor de relaciones públicas en favor  del prófugo requerido por la justicia dominicana y estadounidense, aunque  ha centrado su alegato en  rechazar la acusación de  narcotraficante que  se imputa a Figueroa Agosto.

No resulta fácil presentar como  un angelito, a un reo condenado  en Puerto Rico a más de  dos siglos de cárcel y fugado de una prisión federal.

A pesar de ese fardo delictuoso, los abogados afirman que Figueroa Agosto no  está acusado ni ha sido condenado por narcotráfico  en Puerto Rico.

Desmentir o confirmar lo dicho por  esos juristas resulta irrelevante porque de lo que se trata es de identificar el tipo de violación a la ley penal dominicana  que se atribuye a ese  justiciable.

A decir verdad, la Fiscalía ni la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) han precisado en cuáles casos de tráfico o contrabando de drogas  se involucra a Figueroa Agosto.

Lo que se sabe es que el 4 de septiembre del 2009, las autoridades  decomisaron 4.6 millones de dólares  dentro de una yipeta en el estacionamiento de un edificio de apartamento, en  La Esperilla.

Las autoridades han señalado que el vehículo y el dinero pertenecían a Figueroa Agosto y a su compañera Sobeida Féliz Morel, también prófuga de la justicia.

La Fiscalía ha  solicitado prisión contra  varias personas acusadas de lavado de dinero proveniente  de la actividad de narcotráfico que presuntamente se atribuye a Figueroa Agosto.

Ante los alegatos de esos juristas, se requiere que la Fiscalía presente las  evidencias que  sustenten la acusación de que  Figueroa Agosto forma parte de una red de narcotraficantes.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación