Memoria histórica



La directora del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana y el presidente de la Fundación Héroes del 30 de Mayo expresaron su oposición a que se exhiban en el Museo de Historia y Geografía pertenencias del ajusticiado dictador Rafael Leónidas Trujillo.

Miguel De Camps Jiménez, director de ese museo, anunció que diversos objetos relacionados con Trujillo serán exhibidos desde mayo del próximo año, lo que fue definido por Luisa de Pena Díaz y Eduardo Díaz, como una burla contra quienes combatieron esa dictadura.

Han transcurrido más de dos generaciones desde el ajusticiamiento del sátrapa, el 30 de mayo de 1961, lo que puso fin a una de las más cruentas dictaduras del continente, sin que al día de hoy los dominicanos puedan afirmar que disfrutan de plena democracia, aunque el fantasma de la tiranía parece desterrado.

Para que no se olvide jamás la infamia que constituyó ese aciago periodo ni otros asociados con la tiranía y la opresión, existen instituciones como el Museo Memorial de la Resistencia o para resaltar el rol de héroes y mártires en la lucha contra la tiranía, existe la Fundación 30 de Mayo.

Ciudadanos como Julio Escoto, cuentan la tortura que sufrió en las mazmorras trujillistas para que presentes y futuras generaciones no olviden ni por un instante lo que significó ese infierno de 31 años, y no permitan que retornen esos tiempos de sufrimientos y opresión.

La memoria histórica no puede prescindir de sucesos o cuestiones vinculadas con el dictador o su régimen, menos ocultarlas para siempre a ojos y entendimiento de la sociedad, por lo que no debería causar alarma que se exhiban objetos pertenecientes al dictador.

La humanidad ha mostrado la crueldad atribuida a Hitler, Mussolini, Franco o Stalin, pero no ha ocultado ningún dato posible de comprobar o exhibir referido a esos personajes de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Civil Española, porque la historia se cuenta completa.

El deber y obligación de todas las generaciones es la de mantener encendida la llama de la libertad, para lo cual se requiere alimentar la memoria histórica respecto a periodos de cruentas tiranías o de regímenes represivos, como la dictadura de Trujillo, cuyas pertenencias o las de sus desgobiernos exhibidas no constituyen forma de burla.