Mercantilismo en el ejercicio médico en RD y los falsos liderazgos en el sector salud

A doctor putting money in his pocket


Estos procesos suelen crear mucha ansiedad, primeramente desde los afiliados, y luego desde quienes promueven el sistema desde los planes complementarios.
De otro lado están los prestadores que responden a intereses que no se encaminan a una visión entendible y consensuada, donde el principal objetivo no es el afiliado y su condición de salud, sino los bolsillos.

Al parecer la política es generar más ingresos, menos horas de trabajo, menos preparación y un sistema de salud curativo con muchas falencias por el mercantilismo de los “galenos”.

Antes del actual Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), el país no tenía beneficio ni del 1% con relación al que hoy se ostenta, donde un amplio porcentaje de la población puede acudir a tratarse medicamente hablando, y cuenta con hasta US$20,000 de coberturas catastróficas en el tercer mundo.

Sin embargo, vemos figuras que toman controles, que desvirtúan el carril por el que debe correr y desarrollarse el sistema, encausándolo por métodos de negociación, en que el aparato hay que detenerlo para luego volver a ponerlo en marcha con parches maliciosos que se muestran como soluciones en el corto plazo, pero dañan en el largo plazo, reflejando beneficios personales, mientras ostentan liderazgos individuales gremiales “hábiles” por el tiempo que profesionalmente les queda, pero no por la colectividad del país en el transcurso del tiempo. Los galenos quieren “resolver” más que trascender.

Los que conocemos el sistema, y no solo vemos en él que sea posible llevarlo a todos los rincones del país, que estudiamos su capacidad y sostenibilidad financiera, tiempos de respuesta, logística, estructura, planificación y ejecución continua que se necesita para que diariamente cientos de miles de consultas, procedimientos, cirugías, emergencias, cuidados intensivos, entre otros, no reciban un “corte” de servicios.

Nosotros sabemos que el tema es más complicado que una ligera diferencia y que el médico, que hoy también es financiero (no siendo su rol en el sistema), quiera auto-adjudicarse pactando con Dios y con el Diablo.

En este caso, contratar divinamente con una prestadora de servicios, un monto fijo por diversos encuentros entre él como especialista de un área del saber y todos aquellos que abiertamente deseen acudir a su despacho, sin límites de pacientes por día ni límites por padecimientos, entendiendo que hay probabilidades de ocurrencia, aun cuando no existe un cálculo técnico.

Sería bueno preguntarse, si un pintor, estudiado en las mejores universidades del mundo, cada vez que alce su pincel para pintar, plasmando en un lienzo sus conocimientos, tendrá un monto fijo por cada producción artística.

Pero ni el 100% de nuestros médicos se prepararon en las mejores instituciones médicas del mundo, ni todos cumplen el Juramento Hipocrático, pero ni las obras de nuestro querido pintor valen lo mismo desde que inicia su carrera hasta que muere, que en los mejores casos, si fue bueno, “cogen” cierto valor, porque “trascendió”, al igual que descubrimientos de verdaderos galenos, de curas o métodos de tratar padecimientos llevan sus nombres mundialmente.

Pero hoy, estos médicos no están trascendiendo en nada que no sea abultar sus bolsillos sin que nadie les controle, y son los mismo que en hospitales públicos también hacen huelga para que con quienes pagan sus impuestos les mejoren las condiciones de los hospitales, y les paguen salarios completos por jornadas de 4 horas.

Una de las metas importantes de recaudo, la DGII fácilmente las lograría, instalando cajas impositivas junto a cada “secretaria” o no sé si mejor llamarles “escudo fiscal”, que tienen en los pasillos de los consultorios, a fin de que registren en vivo cada consulta, y el voucher de la atención médica sea emitido al paciente al igual que lo hace un verifone en los establecimientos comerciales normales.

Los médicos siguen colocando sus poderes gremiales y el hacerse sentir, por encima de la salud de los ciudadanos, que ‘irónicamente’ para lo que estudiaron, se prepararon y se les dio una certificación para que atendieran en las mejoras de salud necesarias a la población.

Este rumbo, bajo el liderazgo actual lo están perdiendo, y la población así no lo está entendiendo, y hasta la razón les dan a estos pobres “padres de familia.

UN APUNTE

Poder gremial

Los médicos siguen colocando sus poderes gremiales y el hacerse sentir, por encima de la salud de los ciudadanos,que ‘irónicamente’ para lo que estudiaron, se prepararon y se les dio una certificación para que atendieran en las mejoras de salud necesarias a la población.