En Miami se respira béisbol desde que se aterriza en el aeropuerto internacional de esta ciudad.
Tras una espera de tres años, finalmente inició la sexta versión del Clásico Mundial de Béisbol en América con el enfrentamiento entre Venezuela y Países Bajos.
Con algo más de 10 mil espectadores, venezolanos en su gran mayoría, arrancó la primera pata en el loanDepot Park de Miami.
Desde que se cantó playball, los cencerros y cánticos no se hicieron esperar dejando claro que la fiesta mundial del béisbol ha comenzado.
Este primer encuentro entre venezolanos y caribeños holandeses pone de manifiesto que Miami será la casa del Clásico desde ahora y hasta el 17 de marzo.
Miami parece ser una ciudad de filas: primero para pasar migración, luego las del tráfico de sus calles y posteriormente las filas interminables en las entradas del loanDepot Park para ver cada uno de los partidos.
Los patios de las casas alrededor del estadio, en La Pequeña Habana, se han convertido en parqueaderos de automóviles y otras han improvisado pequeños stands de ventas de gorras, banderas y artículos alusivos a los países que estarán compitiendo en esta ciudad durante dos semanas.
En el Clásico de 2023, asistieron unos 295,850 fanáticos en la primera ronda de partidos en el loanDepot Park y se espera que para esta ocasión esa cifra sea superada.
En esta primera ronda en Miami, además de Venezuela y Países Bajos, el grupo D lo completan República Dominicana, Israel y Nicaragua.

