Ng Cortiñas considera que, aunque actualmente los precios internos parecen mantenerse bajo control, esto no significa que el impacto haya desaparecido. Por el contrario, se trata de aumentos que están siendo pospuestos y que eventualmente se trasladarán a los consumidores.
El choque petrolero que incide en la economía global no se está absorbiendo en la República Dominicana, sino que sus efectos están siendo diferidos, lo que podría generar presiones inflacionarias más fuertes en los próximos meses, advirtió el economista Haivanjoe Ng Cortiñas.
De acuerdo con el especialista, la relativa fortaleza externa de la economía —impulsada por el turismo, las remesas y las exportaciones— junto a una política monetaria que favorece el crecimiento, está llevando a una lectura excesivamente optimista sobre la capacidad del país para enfrentar el aumento en los precios del petróleo.
Ng Cortiñas considera que, aunque actualmente los precios internos parecen mantenerse bajo control, esto no significa que el impacto haya desaparecido. Por el contrario, se trata de aumentos que están siendo pospuestos y que eventualmente se trasladarán a los consumidores.
“Los aumentos de precios que hoy permanecen contenidos no han desaparecido; están siendo diferidos. Y, como ocurre en economías con alta dependencia energética, ese rezago tiende a materializarse posteriormente en forma de presiones inflacionarias más persistentes… En pocas palabras, el choque petrolero no se está absorbiendo, se está difiriendo. La inflación contenida hoy es presión acumulada para mañana”, señala acerca de la actual coyuntura económica.
Falta evaluación
Ng Cortiñas señaló igualmente que existe una debilidad en el enfoque económico vigente: la falta de una evaluación clara de las limitaciones fiscales. A su juicio, no se ha definido con precisión hasta qué punto el Estado puede sostener medidas para mitigar el impacto externo.
Agregó que la ausencia de una reformulación del presupuesto acorde con el nuevo contexto internacional limita la efectividad de la política económica y aumenta los riesgos.
“A esto se suma una omisión aún más delicada: no existe una evaluación clara de las limitaciones fiscales para complementar la fortaleza externa y monetaria. En ausencia de ese balance, el marco de política económica queda incompleto, y la aparente solidez puede convertirse en vulnerabilidad, subraya.
Para el ex superintendente de Bancos, esta combinación de factores podría convertir la aparente estabilidad en un escenario frágil, donde la política monetaria termine condicionada y con menor margen de acción.
Reiteró que la fortaleza de la economía está siendo sobreinterpretada y que el país no está enfrentando el choque petrolero, sino aplazando sus efectos, lo que podría traducirse en mayores dificultades económicas más adelante.
