DAMASCO, 06 Nov 2012 (AFP) – Nuevos bombardeos y atentados se registraron el martes en Siria, tras la jornada más sangrienta de los últimos meses, con 250 víctima mortales, en enfrentamientos entre rebeldes y fuerzas leales al régimen de Bashar al Asad que se desarrollan, según los opositores, ante la pasividad internacional
En Catar, donde el Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de la oposición examina la creación de una nueva dirección política, el jefe del organismo Abdel Basset Seyda, reprochó el martes a la comunidad internacional su pasividad ante la matanza de su pueblo.
Seyda advirtió que las «corrientes extremistas» se verán fortalecidas en caso de que las «las matanzas salvajes del régimen prosigan y que la comunidad internacional persista en su actitud negativa e incomprensible».
El primer ministro británico, David Cameron, dijo en declaraciones en Dubai, donde realiza una gira, por algunos países del Golfo, que estaría de acuerdo con facilitar una salida segura para Asad de Siria.
Dos coches-bomba estallaron el martes cerca de Damasco, provocando heridos mientras la aviación bombardeaba otro suburbio de la capital, un día después de otra jornada sangrienta, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
El martes en la mañana, un coche bomba estalló en Sayeda Zeinab, en el suburbio sur de Damasco, provocando daños materiales.
En la noche, un primer vehículo repleto de explosivos había estallado en la ciudad de Muadamiya, cerca de Damasco, provocando heridos y daños materiales, según informó el OSDH.
La aviación del régimen también bombardeó Duma, a 13 kilómetros al noreste de la capital, informó el OSDH, que dio cuenta de muertos y heridos y de nuevos ataques contra poblados en la Ghuta oriental.
En la capital, las fuerzas del régimen efectuaron allanamientos en el barrio de Kafar Susé, y se registraban tiroteos en Midán y Tadamún.
Una fuente de la seguridad afirmó a la AFP que en las últimas 48 horas los rebeldes habían tratado de lanzar una ofensiva contra la capital, pero sólo algunos habían conseguido infiltrarse en el barrio de Tadamún.
Según los Comité Locales de Coordinación (LCC) que reúnen a militantes en el terreno, había enfrentamientos en Tadamún, que se ha quedado sin suministro eléctrico.
En Alepo (norte), dos rebeldes murieron en combates contra las fuerzas del régimen, según el organismo con sede en Gran Bretaña.
El OSDH también informó de violentos bombardeos de artillería en las provincias de Lataquia (oeste), Idlib (noroeste), Homs (centro) y Quneitra, en las inmediaciones del Golán ocupado por Israel.
Este martes, la violencia dejaba 14 muertos, 10 civiles y 4 rebeldes, según el OSDH, que obtiene sus informaciones de una amplia red de militantes y fuentes médicas en hospitales civiles y militares en el terreno.
En Damasco, fue asesinado el hermano del presidente del Parlamento sirio, Jihad al Laham, informó la televisión pública siria, sin precisar las circunstancias.
Según el OSDH, el lunes murieron 247 personas: 93 soldados, 68 rebeldes y 86 civiles.
Se trata de la jornada más letal desde el 26 de octubre, cuando el emisario internacional Lajdar Brahimi anunció una tregua que no fue respetada.
La jornada fue particularmente trágica para las fuerzas del régimen que perdió a 50 miembros en un atentado suicida con coche bomba en la provincia de Hama, en el centro del país.
Otro atentado mató a 13 civiles el lunes en Damasco, en el barrio de Mazé donde se ubican embajadas y locales de los servicios de seguridad, según un balance actualizado del OSDH.
Por otra parte, otros 22 civiles murieron en un bombardeo aéreo en la localidad de Kafr Nabal, al noroeste.
En 20 meses que dura el conflicto en Siria, han muerto más de 36.000 personas, según el Observatorio sirio de los derechos humanos.

